sábado, 11 de junio de 2011
Nuevo apoyo.
Hacía tiempo que no contaba con nuevos colaboradores, pero por suerte eso acaba de cambiar: en la zona de los links podemos ver el enlace al blog "lo que nunca te dije aunque quería que lo supieras", un baúl de crítica social, textos literarios, experiencias...elaborados por Iris Delgado Duque. Es un honor contar con tu apoyo. Muchas gracias y enhorabuena por tu gran trabajo!!!
viernes, 10 de junio de 2011
Reflexiones posexamenes precombate
Se que siempre pongo excusas en mi tardanza para escribir y esta vez no va a ser menos jejeje. Esta vez no subiré un relato, sino pequeñas reflexiones que he ido acumulando, pues como reza en el título, no he tenido mucho tiempo para dedicarme a la literatura tanto por los estudios como por el entrenamiento. Sin más dilación aquí se las dejo y espero que las reciban con agrado. Un abrazo!!!
p.d.: disculpen de antemano la ortografía, pero es que muchas son copia y pega de mi facebook y soy demasiado vago como para retocarlas jejeje.
no existen experiencias negativas o positivas per se: depende de como enfokemos, interpretemos y asimilemos esas vivencias. al fin y al cabo cualkier experiencia es buena si se sabe como aprovecharla.
no existe nadie mas ejemplar ke una mujer embarazada: su capacidad de cederse a si misma durante 36 semanas a un ser tan fragil, sabiendo ke el fin culminara con un dolor sin precedentes es propio de mesias y envidiable por los varones.
no existe el conocimiento propio si no hay una continua interactuacion con el entorno.no existe la autosuperacion plena si no desarrollamos una empatia constante hacia kienes nos rodean. en definitiva, no existe el yo sin el nosotros.
la gramatica es la forma de hacer matematicas sin utilizar ni un solo numero.
por muy horrible ke resulte la realidad la verdad siempre es hermosa...sufrimos solo cuando no hacemos coincidir a la primera con la segunda...adecuemos realidad a verdad y seremos felices.
cuando un logro ke en el pasado tomastes por orgullo,hoy es una verguenza...cuando odias cada minuto ke te esfuerzas porque sufres, pero a la vez lo amas, porque sabes ke te ayuda a crecer como persona...entonces puedes considerarte un guerrero.
no humilles, no dañes, no engañes...sigue estas tres reglas y, a partir de ahí, cree firmemente que te mereces todo lo bueno y lucha al máximo por lograrlo. si no lo consigues, al menos te habrás fortalecido para el próximo asalto.
lejos de lo ke se suele pensar, las artes ya sean bellas o marciales, no son una forma de entretenimiento o espectaculo, sino un camino de autosuperacion y autoconocimiento. ejercer el arte para ti mismo, de manera intima, de manera satisfactoria para ti y solo asi deleitaras a tu publico.
p.d.: disculpen de antemano la ortografía, pero es que muchas son copia y pega de mi facebook y soy demasiado vago como para retocarlas jejeje.
no existen experiencias negativas o positivas per se: depende de como enfokemos, interpretemos y asimilemos esas vivencias. al fin y al cabo cualkier experiencia es buena si se sabe como aprovecharla.
no existe nadie mas ejemplar ke una mujer embarazada: su capacidad de cederse a si misma durante 36 semanas a un ser tan fragil, sabiendo ke el fin culminara con un dolor sin precedentes es propio de mesias y envidiable por los varones.
no existe el conocimiento propio si no hay una continua interactuacion con el entorno.no existe la autosuperacion plena si no desarrollamos una empatia constante hacia kienes nos rodean. en definitiva, no existe el yo sin el nosotros.
la gramatica es la forma de hacer matematicas sin utilizar ni un solo numero.
por muy horrible ke resulte la realidad la verdad siempre es hermosa...sufrimos solo cuando no hacemos coincidir a la primera con la segunda...adecuemos realidad a verdad y seremos felices.
cuando un logro ke en el pasado tomastes por orgullo,hoy es una verguenza...cuando odias cada minuto ke te esfuerzas porque sufres, pero a la vez lo amas, porque sabes ke te ayuda a crecer como persona...entonces puedes considerarte un guerrero.
no humilles, no dañes, no engañes...sigue estas tres reglas y, a partir de ahí, cree firmemente que te mereces todo lo bueno y lucha al máximo por lograrlo. si no lo consigues, al menos te habrás fortalecido para el próximo asalto.
lejos de lo ke se suele pensar, las artes ya sean bellas o marciales, no son una forma de entretenimiento o espectaculo, sino un camino de autosuperacion y autoconocimiento. ejercer el arte para ti mismo, de manera intima, de manera satisfactoria para ti y solo asi deleitaras a tu publico.
lunes, 6 de junio de 2011
La esquina, tu mayor baza fuera de ti mismo.
Reanudaré el blog con un tema sobre artes marciales que los no practicantes ni aficionados a estas disciplinas también encontrarán grato o al menos eso espero (especialmente si les es útil). He vuelto a la guerra con el blog gracias a una compañera música que tengo la suerte de conocer y que hoy, tras leer algunos de mis escritos de esta página me ha devuelto la motivación para escribir de nuevo. Muchas gracias y un abrazo!!!
LA IMPORTANCIA DE LA ESQUINA
"No estás solo, yo estoy aquí contigo". Para mi esa frase, tanto a nivel de competidor como de instructor es la mejor que puede decírcele a un luchador justo en el momento en que pone un pie en la lona: hace que los nervios previos a un combate disminuyan hasta casi desaparecer. Todos los que hemos competido, independientemente de la disciplina, sabemos la mezcla de sensaciones que uno sufre en el vestuario, las cuales van desde la incertidumbre a no saber como se desarrollará la pelea o la duda de si se es mejor que el contrincante, hasta la ansiedad por entrar de una vez al campo de batalla y el estrés que entraña una situación tan límite, donde te juegas meses de durísimo entrenamiento específico en unos cuantos minutos. Da igual cuantas veces te hayas puesto un kimono o una licra; da igual que sea tu primer campeonato local o la tercera vez que defiendes un título europeo; da igual la autoconfianza que poseas en tus propias posibilidades, porque a la hora de la verdad sigue siendo como la primera vez: hombre contra hombre, en principio igualmente prepardos a todos los niveles psicológicos, técnicos y mentales, jugándose sus islusiones, sacrificio y honor sobre el tapiz...tres de las cosas más grandes que posee un ser humano. La mayoría de artistas marciales, coinciden en que el momento de mayor tensión es cuando dejás atrás a tus compañeros en el vestuario y tu entrenador se queda a unos metros detrás o debajo tuya (según sea tatami o ring). A todos les gustaría no verse tan solos ahí arriba, sentirse arropados no solo por el público, sino por una persona que les haga sentir que todo saldrá como lo tienen planeado y justo en ese instante, mientras el árbitro recuerda las reglas, es cuando la esquina debe recordar "estoy aquí": no hace falta mucho más para dar un chute extra de seguridad a un atleta que por otro lado ya esta más que dispuesto y a punto para disputar el combate.
A menudo, ciertos entrenadores cuando hacen de esquina se centran demasiado en la parte estrategica y técnica -se limitan únicamente a dar instrucciones del tipo "sube la guardia", "entra de seo-nage"- y se olvidan tanto del aspecto físico -muchos no recuerdan que el luchador está mas preocupado en buscar la sumisión o el k.o. que en coger aire, en relajar los brazos, etc. y que ellos deben darles también ese tipo de indicaciones- como del aspecto psicológico -los que están fuera de este mundillo o que nunca han competido ni se imaginan lo importante que puede ser una palabra de aliento en el momento adecuado, como simplemente un "vas muy bien"-.De la misma manera, muchos competidores ignoran las instrucciones de sus instructores tratando de desarrollar la lucha ellos solos: quienes están habituados a los torneos, saben que desde fuera se aprecian aspectos de la lucha de los que el competidor, desde dentro, es incapaz de percatarse ya sea por estar centrado en otros aspectos de la pelea o simplemente por una cuestión física y es que su entrenador tiene una visión general del combate, mientras que el luchador tienen una visión muy centralizada (desde fuera ves a los dos participantes, pero desde dentro muchas veces solo ves un brazo, una pierna...). Además, existen peleadores a los que o bien la presión del público o bien una pequeña dosis de inseguridad los llevan a "hacer locuras" del tipo de no poner en práctica el juego que hacen día a día en el gimnasio y tratar de hacer cosas nuevas que jamás han practicado en el momento más inoportuno: el combate. Es necesario escuchar a la esquina en todo momento, pues los fallos de los que nosotros somos incapaces de darnos cuenta, nuestro entrenador los ve a kilómetros de distancia a veces antes de que ocurran. Igualmente, el luchador puede verse cegado en varios momentos de la pelea a causa de los nervios o a causa del cansancio, pudiendo cometer fallos tontos, que jamás haría entrenando, como bajar los brazos, entrar a proyectar regalando la guillotina...el apoyo que tenemos a pie de ring está atento a todos esos deslices -al menos debería- y es obligación del competidor ser capaz de dividir su atención en dos: una mitad a la propia pelea y la otra mitad a la voz de su instructor, quien en ese momento sabe más de nuestra capacidad, nivel y rendimiento que nosotros mismos.
Acabaré diciendo, que lo más presente que debe tener un artista marcial es que ha elegido una disciplina que dista mucho de ser individual: practicamos una actividad de equipo, donde nuestro rendimiento en competición depende no solo de nuestra capacidad, sino del entrenamiento diario con nuestros compañeros, con los que formamos una piña y es obligación de todos dar el ciento por ciento en los sparrings para ayudar a subirnos de nivel los unos a los otros, como de las enseñanzas del entrenador y sus instrucciones en el momento del campeonato. Por lo tanto, pase lo que pase sobre el terrero, los peleadores deben saber que nunca están solos: detras hay todo un equipo que a la hora de la verdad no son compañeros, son su familia.
sábado, 5 de marzo de 2011
vuelta a la carga
Bueno, después de un parón bestial, a causa de estudios, campeonatos, etc, aquí vuelvo a la guerra con un relato. Espero que les haga reflexionar y que pronto hayan más escritos por mi parte. Un abrazo!!!
EN EL ARCHIPIÉLAGO PROHIBIMOS LAS CORRIDAS
Los isleños se jactan de ser los primeros del estado en prohibir la tortura animal. Era, simplemente, inentiligible para una sociedad civilizada raptar a un miura de entre su manada, su grupo, su familia, aquella con la que creció entre compañeros de juego y amistades, porque aunque el ser humano en su inhumildad se empeñe en negarlo, ellos también tienen un alma que el dios inventado por nosotros no acepta, aunque habría que preguntarle al verdadero Dios que opina del asunto, de que violemos el espíritu animal hasta desgarrar su vagina y sangrarlo para nuestro regocijo, avaricia y hoquedad almática. En el cenit de nuestro emborrachamiento de poder, decidimos que las bestias también tenían derechos, que era cruel e incluso malvado que un perro andara por ahí solo con su piel, con su pelo, con sus aceites, así que decidimos crear boutiques con ropa para los mejores amigos, donde viejas gordas de alta sociedad y gordos en paro con anillos y cordones de oro pudieran comprarle un abriguito a Pequis y a Titán para esos días fríos del archipiélago -tres- consiguiendo ser los más envidiados del reino de Mufasa. A los niños les damos hamburguesas echas con el culo de vacas culturistas, llenas de dianabol y aminoácidos, alimentadas con los restos de sus propias hermanas y de postre panes de bombón relleno de chocolate industrial azucarado-refinado, con una estampa metidita entre el bollo y el papel de petróleo que lo envuelve...pero a los gatos les damos croquetitas Fisquis sabor salmón ahumado a las finas hierbas con todas las vitaminas del abecedario para que crezcan sanos y fuertes, intentando hacer realidad esa imagen simpática que creó Jim Davis en el '78 de gato con la barriga sobrepasándole las patas. Veinte chinos viven apiñados en un trastero y a las tortugas californianas les creamos chaletes-piscina con una palmerita en el medio y todo, filtro para el agua, rocas, toboganes y, a parte del pienso, les compramos cáscaras de gambas como el que le compra regalices a un niño obeso. Bañamos a los gatos, abrigamos a los perros, sobrealimentamos a las tortugas, defendemos a los pulpos y ahora hasta prohibimos los toros.
En esas islas donde amamos a los animales existen granjas: no tantas desde que el cultivo del turismo monopolizó la tierra e invidentes como avestruces con la cabeza escondida nos lanzamos a debastar las tierras, llenarlas de cemente y pichi y nos dedicamos a contruir hoteles...cuando los invasores se harten del solyplaya se ve que los científicos del lugar están inventando una fórmula para convertir los ladrillos en material comestible e incluso nutritivo. Pero quedan granjas. En una de ellas, su dueño, tiene a los animales divididos según su especie, producción, cuidados, necesidades...Él y su esposa en la casa principal, unos metros más arriba de la finca. Las gallinas, están apiñadas en un corral, donde la ansiedad por la estrechez, al encontrarse embutidas en jaulas literalmente más pequeñas que su cuerpo, donde la carne gallinil rebosa por los octógonos de la misma y la desesperación por tener una luz que les quemas los ojos día y noche, veinticuatro horas al día, impidíendoles saber cuando es de día, cuando es de noche -tampoco les importa: son esclavas que nacieron en cautiverio sin conocer el sol ni la luna-, pero eso no es comparable a las corridas de toros, ya que, todo sea por la producción de huevos en cantidad. Las aves tienen el cuerpo lleno de cortes y heridas cubiertas por costras, gracias al alambrado que las confina y hasta hace bien poco estaban llenas de bultos secretantes de pus por los picotazos propios y ajenos, hasta que se encontró una solución a este problema: a su crías, pocas horas más tarde de nacer, se les parte el pico por la base, bien con un máquina, bien con una navaja caliente, al rojo vivo, pero esto no es tortura, ya que, si los pajaritos se picasen entre sí, se echaría a perder nuestra mercancía y por todos es sabido que el ser humano no podría sobrevivir sin alimentos básicos en su dieta como es el Facpollo. De todas formas, algunos pollos tienen suerte y no se les parte el pico: se dejan que sean gallos a parte y mientras unos viven como sementales otros lo hacen como gladiadores. Estos últimos, tienen un entrenamiento digno de guayres y el día del enfrentamiento es su momento: su amo les amarra los espolones artificiales a los suyos propios y la pelea se desarrolla de manera muy curiosa, pues pareciera que los animales -me refiero a los gallos- supieran el arma que calzan y olvidan su pico, saltando repetidas veces sobre el lomo de su adversario. De repente, uno de ellos acierta con su pico en ojo ajeno y lo estalla, haciendo saltar la esfera en una mezcla de esclerótica, sangre y fibras ópticas. El tuerto cae y su oponente se ensaña con el en el suelo, convirtiéndose ambos en una masa de sangre coagulada, líquida y caliente que envuelve sus plumajes antes blancos. El público enloquece dando gritos, lamentándose unos, regocijándose otros, en los dos casos por el resultado de las apuestas.
Otras aves viven en el terreno: son los patos, no tan abundantes por estas tierras, pero que algunos se empeña en cultivar. La primera vez que vi a estas aves me preguntaba porque todas tenían marca de dientitos en la panza y, sobre todo, porque todas estaban tan gordas, rallando la morbosidad...hasta que vi como se alimentaban: uno a una se les va poniendo un fonil en el pico, que atraviesa la totalidad de su esófago. Por él, se le va echando el pienso, quieran o no comer los pájaros, para reventarles el organismo, especialmente el hígado, al que pretenden enfermar para que crezca desorbitadamente y así poder sacar el tan apreciado paté francés made in...Por la enorme cantidad de grasa acumulada, a estos animales les es imposible escapar de las ratas, ratones...y de ahí las marcas.
Cerca de allí, el hijo, de treinta años y dos cotizados, tiene una casucha pequeña, de autoconstrucción, echa con maderas podridas y malolientes, llenas de nudos, donde tiene a unos quince perros pitbulls, metido cada uno de ellos en un transporting de esos en los que las compañías aéreas obligan a meter a los chuchos para que viajen en la bodega, tiritando, a menudo drogados por sus "amigos los amos" para que no mareen...tu puedes seguir subiendo a bordo sin ducharte. Los perros jadean en su cárcel, rodeados de moscas verdes -debemos saber que cuando la mierda se pega al pelo es muy difícil de quitar y el manguerazo mensual no es suficiente- con un plato de agua caliente, mustia, repleta de hongos como peculiar trofeo a su actividad. La mayoría de ellos están cubiertos de cortes por todos lados y pareciera que tuviesen tumores alrededor del cuello por culpa de los chasquidos que se llevan de los otros perros durante las peleas. Tienen una depresión fuertísima por culpa de la cerrazon de sus cuerpos, de sus almas en sí mismos y en esas circunstancias es fácil que estallen cuando ven a un animal tan frustrado y malherido como ellos enfrente.
-Aquí estoy.
Entra un amigo del hijo del mauro y metido en una bolsa de basura grande trae un caniche que se encontró dentro de una casa con el muro bajo. El pobrecito perrango no sabe la que le espera.
-Mira cógete a aquellos dos, pero hazlo fuera, que acabo de limpiar todo esto-dice el dueño de la mazmorra.
Su amigo, obediente, lanza la bolsa con el animal por la ventana y coge dos transportines cada uno con su correspondiente pitbull...estos son jóvenes y por la escasez de marcas en su cuerpo se diría que no tienen muchas peleas. El amigo cerca el lugar con unos tablones y mete a los dos perros grandes dentro. Trinca al pequeño y, tras hacerle unos cortes en vida para que salga sangre y la huelan sus conjéneres, lo arroja al centro del coliseo y comienza el destrozo: los gladiadores de cuatro patas se lanzan contra el animal, dentellándolo sin piedad -o peor aún: con la piedad que nos caracteriza a los seres humanos- llegando incluso hasta el hueso en varias ocasiones...Los chillidos del perro faldero son horribles, como si le hubieran pisado la patita sin querer de manera continuada. Mientras tanto, el dueño de los animales sale con uno de sus propios canes agarrado por una pata -rota- y quejándose.
-El mierda este ni come ni muerde ni sirve.
Eleva a la bestia del mismo modo que levantamos un machete para cortar un repollo demasiado duro y estampa su cabeza contra la roca en la que suele fumarse los porros. Como el perro solo chilla, pero no muere, decide lanzarlo al círculo de horror que hay justo a su lado. No importa que muera una animal, pues se repone: para esto la hembra, a la que arrancaron con alicates todos sus dientes -en vida- para que no ose atacar a los machos cuando la monten...además, para facilitar la penetración, espatarran sus patas, atándolas con sogas a cuatro postes y la hembra la colocan sobre un potro, similar a los usados por la inquisición hace siglos.
Cuando acaba la desigual batalla, las dos personas someten a los vencedores a base de palos para poder agarrarles y devolverles a sus jaulas, donde viviran acinados hasta el domingo, día de la pelea. Con los restos de los violados, los cogen y caminan unos cuantos metros, hacia la piara y echan los cuerpos a los cochinos, los cuales apenas pueden moverse, no por su gordura -al fin y al cabo es casi cien por cien líquida a causa de las hormonas- sino porque las drogas que les administran para que absorvan mejor los nutrientes de la comida, los tienen en un letargo casi permanente...lo peor es en los momentos de lucidez, cuando les viene el mono y como los perros anteriores se empujan y muerden entre resoplidos. A esto hay que añadir las picadas de los tábanos, ya que, el lodo no siempre basta cuando resides continuamente bajo el sol y los insectos son conscientes de que esta noche hay jabugo para cenar.
Por último, las cabras. No es lo común, pero se sabe que algunos ganaderos para evitar daños en el producto, serruchan los cuernos del animal -consciente- para que no se ataquen los unos a los otros, pero no es motivo de preocupación: para evitar daños, los ganaderos amarran las patas de los bichos y de ese modo evitan las posibles coces. A un grupo de hembras se les separa de sus baifos, sobre todo por las fechas en que los cristianos celebran el solsticio de invierno y las crías son matadas a cuchillo, mientras que la primera leche, el beletén, lleno de grasa pura, se le roba a las hembras que rebuznan su dulor día y noche, hasta que ellas cobren la misma moneda.
Los isleños comemos los productos de esta granja de las pesadillas...disfrutamos de las peleas de gallos y perros...alimentamos forzosamente a las aves... pero somos un ejemplo para el resto del Estado: aquí no se permiten las corridas de toros...aquí no estamos de acuerdo con la tortura animal.
A todas estas: ¿alguien vio alguna vez alguna puta corrida de toros en este archipiélago, aún antes de prohibirlas?Curioso.
EN EL ARCHIPIÉLAGO PROHIBIMOS LAS CORRIDAS
Los isleños se jactan de ser los primeros del estado en prohibir la tortura animal. Era, simplemente, inentiligible para una sociedad civilizada raptar a un miura de entre su manada, su grupo, su familia, aquella con la que creció entre compañeros de juego y amistades, porque aunque el ser humano en su inhumildad se empeñe en negarlo, ellos también tienen un alma que el dios inventado por nosotros no acepta, aunque habría que preguntarle al verdadero Dios que opina del asunto, de que violemos el espíritu animal hasta desgarrar su vagina y sangrarlo para nuestro regocijo, avaricia y hoquedad almática. En el cenit de nuestro emborrachamiento de poder, decidimos que las bestias también tenían derechos, que era cruel e incluso malvado que un perro andara por ahí solo con su piel, con su pelo, con sus aceites, así que decidimos crear boutiques con ropa para los mejores amigos, donde viejas gordas de alta sociedad y gordos en paro con anillos y cordones de oro pudieran comprarle un abriguito a Pequis y a Titán para esos días fríos del archipiélago -tres- consiguiendo ser los más envidiados del reino de Mufasa. A los niños les damos hamburguesas echas con el culo de vacas culturistas, llenas de dianabol y aminoácidos, alimentadas con los restos de sus propias hermanas y de postre panes de bombón relleno de chocolate industrial azucarado-refinado, con una estampa metidita entre el bollo y el papel de petróleo que lo envuelve...pero a los gatos les damos croquetitas Fisquis sabor salmón ahumado a las finas hierbas con todas las vitaminas del abecedario para que crezcan sanos y fuertes, intentando hacer realidad esa imagen simpática que creó Jim Davis en el '78 de gato con la barriga sobrepasándole las patas. Veinte chinos viven apiñados en un trastero y a las tortugas californianas les creamos chaletes-piscina con una palmerita en el medio y todo, filtro para el agua, rocas, toboganes y, a parte del pienso, les compramos cáscaras de gambas como el que le compra regalices a un niño obeso. Bañamos a los gatos, abrigamos a los perros, sobrealimentamos a las tortugas, defendemos a los pulpos y ahora hasta prohibimos los toros.
En esas islas donde amamos a los animales existen granjas: no tantas desde que el cultivo del turismo monopolizó la tierra e invidentes como avestruces con la cabeza escondida nos lanzamos a debastar las tierras, llenarlas de cemente y pichi y nos dedicamos a contruir hoteles...cuando los invasores se harten del solyplaya se ve que los científicos del lugar están inventando una fórmula para convertir los ladrillos en material comestible e incluso nutritivo. Pero quedan granjas. En una de ellas, su dueño, tiene a los animales divididos según su especie, producción, cuidados, necesidades...Él y su esposa en la casa principal, unos metros más arriba de la finca. Las gallinas, están apiñadas en un corral, donde la ansiedad por la estrechez, al encontrarse embutidas en jaulas literalmente más pequeñas que su cuerpo, donde la carne gallinil rebosa por los octógonos de la misma y la desesperación por tener una luz que les quemas los ojos día y noche, veinticuatro horas al día, impidíendoles saber cuando es de día, cuando es de noche -tampoco les importa: son esclavas que nacieron en cautiverio sin conocer el sol ni la luna-, pero eso no es comparable a las corridas de toros, ya que, todo sea por la producción de huevos en cantidad. Las aves tienen el cuerpo lleno de cortes y heridas cubiertas por costras, gracias al alambrado que las confina y hasta hace bien poco estaban llenas de bultos secretantes de pus por los picotazos propios y ajenos, hasta que se encontró una solución a este problema: a su crías, pocas horas más tarde de nacer, se les parte el pico por la base, bien con un máquina, bien con una navaja caliente, al rojo vivo, pero esto no es tortura, ya que, si los pajaritos se picasen entre sí, se echaría a perder nuestra mercancía y por todos es sabido que el ser humano no podría sobrevivir sin alimentos básicos en su dieta como es el Facpollo. De todas formas, algunos pollos tienen suerte y no se les parte el pico: se dejan que sean gallos a parte y mientras unos viven como sementales otros lo hacen como gladiadores. Estos últimos, tienen un entrenamiento digno de guayres y el día del enfrentamiento es su momento: su amo les amarra los espolones artificiales a los suyos propios y la pelea se desarrolla de manera muy curiosa, pues pareciera que los animales -me refiero a los gallos- supieran el arma que calzan y olvidan su pico, saltando repetidas veces sobre el lomo de su adversario. De repente, uno de ellos acierta con su pico en ojo ajeno y lo estalla, haciendo saltar la esfera en una mezcla de esclerótica, sangre y fibras ópticas. El tuerto cae y su oponente se ensaña con el en el suelo, convirtiéndose ambos en una masa de sangre coagulada, líquida y caliente que envuelve sus plumajes antes blancos. El público enloquece dando gritos, lamentándose unos, regocijándose otros, en los dos casos por el resultado de las apuestas.
Otras aves viven en el terreno: son los patos, no tan abundantes por estas tierras, pero que algunos se empeña en cultivar. La primera vez que vi a estas aves me preguntaba porque todas tenían marca de dientitos en la panza y, sobre todo, porque todas estaban tan gordas, rallando la morbosidad...hasta que vi como se alimentaban: uno a una se les va poniendo un fonil en el pico, que atraviesa la totalidad de su esófago. Por él, se le va echando el pienso, quieran o no comer los pájaros, para reventarles el organismo, especialmente el hígado, al que pretenden enfermar para que crezca desorbitadamente y así poder sacar el tan apreciado paté francés made in...Por la enorme cantidad de grasa acumulada, a estos animales les es imposible escapar de las ratas, ratones...y de ahí las marcas.
Cerca de allí, el hijo, de treinta años y dos cotizados, tiene una casucha pequeña, de autoconstrucción, echa con maderas podridas y malolientes, llenas de nudos, donde tiene a unos quince perros pitbulls, metido cada uno de ellos en un transporting de esos en los que las compañías aéreas obligan a meter a los chuchos para que viajen en la bodega, tiritando, a menudo drogados por sus "amigos los amos" para que no mareen...tu puedes seguir subiendo a bordo sin ducharte. Los perros jadean en su cárcel, rodeados de moscas verdes -debemos saber que cuando la mierda se pega al pelo es muy difícil de quitar y el manguerazo mensual no es suficiente- con un plato de agua caliente, mustia, repleta de hongos como peculiar trofeo a su actividad. La mayoría de ellos están cubiertos de cortes por todos lados y pareciera que tuviesen tumores alrededor del cuello por culpa de los chasquidos que se llevan de los otros perros durante las peleas. Tienen una depresión fuertísima por culpa de la cerrazon de sus cuerpos, de sus almas en sí mismos y en esas circunstancias es fácil que estallen cuando ven a un animal tan frustrado y malherido como ellos enfrente.
-Aquí estoy.
Entra un amigo del hijo del mauro y metido en una bolsa de basura grande trae un caniche que se encontró dentro de una casa con el muro bajo. El pobrecito perrango no sabe la que le espera.
-Mira cógete a aquellos dos, pero hazlo fuera, que acabo de limpiar todo esto-dice el dueño de la mazmorra.
Su amigo, obediente, lanza la bolsa con el animal por la ventana y coge dos transportines cada uno con su correspondiente pitbull...estos son jóvenes y por la escasez de marcas en su cuerpo se diría que no tienen muchas peleas. El amigo cerca el lugar con unos tablones y mete a los dos perros grandes dentro. Trinca al pequeño y, tras hacerle unos cortes en vida para que salga sangre y la huelan sus conjéneres, lo arroja al centro del coliseo y comienza el destrozo: los gladiadores de cuatro patas se lanzan contra el animal, dentellándolo sin piedad -o peor aún: con la piedad que nos caracteriza a los seres humanos- llegando incluso hasta el hueso en varias ocasiones...Los chillidos del perro faldero son horribles, como si le hubieran pisado la patita sin querer de manera continuada. Mientras tanto, el dueño de los animales sale con uno de sus propios canes agarrado por una pata -rota- y quejándose.
-El mierda este ni come ni muerde ni sirve.
Eleva a la bestia del mismo modo que levantamos un machete para cortar un repollo demasiado duro y estampa su cabeza contra la roca en la que suele fumarse los porros. Como el perro solo chilla, pero no muere, decide lanzarlo al círculo de horror que hay justo a su lado. No importa que muera una animal, pues se repone: para esto la hembra, a la que arrancaron con alicates todos sus dientes -en vida- para que no ose atacar a los machos cuando la monten...además, para facilitar la penetración, espatarran sus patas, atándolas con sogas a cuatro postes y la hembra la colocan sobre un potro, similar a los usados por la inquisición hace siglos.
Cuando acaba la desigual batalla, las dos personas someten a los vencedores a base de palos para poder agarrarles y devolverles a sus jaulas, donde viviran acinados hasta el domingo, día de la pelea. Con los restos de los violados, los cogen y caminan unos cuantos metros, hacia la piara y echan los cuerpos a los cochinos, los cuales apenas pueden moverse, no por su gordura -al fin y al cabo es casi cien por cien líquida a causa de las hormonas- sino porque las drogas que les administran para que absorvan mejor los nutrientes de la comida, los tienen en un letargo casi permanente...lo peor es en los momentos de lucidez, cuando les viene el mono y como los perros anteriores se empujan y muerden entre resoplidos. A esto hay que añadir las picadas de los tábanos, ya que, el lodo no siempre basta cuando resides continuamente bajo el sol y los insectos son conscientes de que esta noche hay jabugo para cenar.
Por último, las cabras. No es lo común, pero se sabe que algunos ganaderos para evitar daños en el producto, serruchan los cuernos del animal -consciente- para que no se ataquen los unos a los otros, pero no es motivo de preocupación: para evitar daños, los ganaderos amarran las patas de los bichos y de ese modo evitan las posibles coces. A un grupo de hembras se les separa de sus baifos, sobre todo por las fechas en que los cristianos celebran el solsticio de invierno y las crías son matadas a cuchillo, mientras que la primera leche, el beletén, lleno de grasa pura, se le roba a las hembras que rebuznan su dulor día y noche, hasta que ellas cobren la misma moneda.
Los isleños comemos los productos de esta granja de las pesadillas...disfrutamos de las peleas de gallos y perros...alimentamos forzosamente a las aves... pero somos un ejemplo para el resto del Estado: aquí no se permiten las corridas de toros...aquí no estamos de acuerdo con la tortura animal.
A todas estas: ¿alguien vio alguna vez alguna puta corrida de toros en este archipiélago, aún antes de prohibirlas?Curioso.
sábado, 18 de diciembre de 2010
Plato fuerte
Bueno como es obvio eso de al menos dos publicaciones por semana no está siendo posible por temas de estudio, trabajo, entrenamientos...así que a partir de ahora prefiero no prometer ningún tiempo para mis entradas y hacerlas sin más.
Y aquí viene, sin esperas:
Con un kilo de carmín
Un parque que antaño fue el centro neurálgico de esta ciudad, donde los turistas vomitaban dinero en tiendas de indios, ahora amarillentos y con los ojos rasgados y los nativos jóvenes, ahora viejos que apestan a vino y sudor, jugaban al dominó, al tute o simplemente pasaban las horas viendo pasear los "chonis" y las suecas -sinónimo de putas en el tiempo- mientras apuraban sus rones solidificados con chochos y aceitunas. Hoy, ese parque ya no es el cerebro de la capital, sino más bien una arteria rota y sangrante, llena de esputos, agujas sanguinolentas y excrementos personales que una vez al año, por febrero, se viste de gala para el mundo, se adorna con plumas, trompetas, maquillaje y fantasía, se traen a godos para que presenten espectáculos que olvidaron hace tiempo sus raíces isleñas y que en la actualidad solo pretenden ser una excusa para vender drogas de todo tipo, no solo las estigmatizadas por la comunidad, sino las aceptadas, aquellas igual o superiormente dañinas con las que los cabildos, por poner un ejemplo, ganan fortunas gracias a sus impuestos con los que igual se gastan millones y millones en una campaña antitabaco que te subvencionan los voladores de San Juan con ron Hartemi y cigarrillos Crüger. Singular espacio donde las viejitas se agarran bien fuerte del brazo de su compañera y apretujan el bolso contra el sobaco cuando pasan cerca de esos moros que ya llevan demasiado tiempo invadiendo el parque, cerca de los jacosos que impregnan el espacio gaseoso con vapores de amoniaco, cerca de prostitutas extraviadas -nacionales o no, porque así somos, de mente abierta- del puerto y cerca de maricas sesentones tratando de recuperar el tiempo perdido mientras los machotes los señalamos con el dedo y les escupimos las espaldas. Los mismos árabes por los que gritamos "Sáhara libre", los mismos drogadictos por los que hacemos un rastrillo benéfico en las navidades, las mismas prostitutas que aparecen estrechándole la mano a la consejala y los mismos gays a los que damos permiso para celebrar su orgullo una semana anualmente, siempre y cuando no se olviden de volver a la gaveta pasado esos siete días, porque por muy santos que creamos ser, por mucho corazón vacío de interés que digamos poseer, por mucha conciencia social que pretendamos crear, en el fondo son basura, superficie, limpiaderos de conciencia más fantásticos que la catapulta infernal de los gemelos Derrick, pues a la hora de la verdad todos pasamos de prisa y sin mirar al lado del negro que pide en el Corte Inglés, nos tapamos la nariz cuando los mendigos están meados encima, nos escandalizamos de dos hombres que se besan los labios en mitad de la calle y, en definitiva, nuestro deseo es que una lluvia como la que ansiaba Travis Bickle caiga de una maldita vez sobre esa escoria ciudadana, ya que, al fin y al cabo, la vida sería más fácil sin tener que fingir.
De entre esta putrefacción de la que todos formamos parte, a veces surgen personas y no me refiero a ángeles de la guarda: personas, animales humanos en lugar de bestias humanas, cuya forma de vida no se basa en la doble moral del "puedogastarmecincuentaeurosenunacomidasinpreocuparmedelosniñitosnegrosquepasanhambreporquetodoslosmesesledoydiezeurosalacruzroja", sino que en la escucha, en el hablar poco y actuar lo suficiente, en el amor propio, en el vivir su vida, porque no ayuda el que más hace sino el que menos estorba. De entre estas verdaderas personas había una mujer, de la cual la mayoría-sobre todo los que no nacimos durante su vida- poseemos su imagen de vieja tierna llena de pintura, con ridículo sombreado en los ojos que la hacía parecer un mapache arrugado y anoréxico, ataviada con trajitos estilo Minie Mouse y coletas como las niñas de primaria. Pero, sobre todo, la conocemos como una mujer que a pesar de sus desgracias por los desamoríos en el pueblo de las rocas, decidió bajar -no se sabe cuando, pues como todo lo eterno, ella siempre estuvo ahí- a la capital de la provincia, a ese parquito al que hace tiempo visitaba Atlántico y en el que los turistas se apiñaban junto a este personaje histórico para fotografiarse con ella. Un emblema vivo de las ocho islas no tan afortunadas como se piensa/pensamos, pero que si vale la pena vivir en ellas, no es tanto por su mar, por su olor, por su atmósfera, sino porque de vez en cuando, en estos cachitos de tierra hechos a base de picón y fuego, los mismos materiales que el infierno, surgen personas como ella, alrededor de las cuales apetece estar...aún de su estatua, rodeada de sus verdaderos amigos, los felinos, a quienes no humillaré diciendo la tópica frase "son más humanos que las personas", porque más bien su orgullo y el amor que desprenden se basa en que "aceptan que son animales, sin pretensiones, no como nosotros". Y ahí está su imagen, inamobible...hay muchas más estatuas de otros personajes: de Prieto en Triana, de Tomás Morales en su calle tocaya, de Galdós en el teatro...todas cagadas por palomas, carcomidas por el mar, el viento o ambos fenómenos, olvidadas...pero la de ella, sigue impecable, como el cuerpo de los santos de los que que se asegura se mantienen incorruptos y ahí van tanto turistas y nativos de las islas a sacarse fotos junto a ella, porque aunque sean los grandes nombres quienes pasan a la historia, son las personas pequeñas quienes la transforman.
http://www.youtube.com/watch?v=LBX-CNB_f_U&feature=related
Y aquí viene, sin esperas:
Con un kilo de carmín
Un parque que antaño fue el centro neurálgico de esta ciudad, donde los turistas vomitaban dinero en tiendas de indios, ahora amarillentos y con los ojos rasgados y los nativos jóvenes, ahora viejos que apestan a vino y sudor, jugaban al dominó, al tute o simplemente pasaban las horas viendo pasear los "chonis" y las suecas -sinónimo de putas en el tiempo- mientras apuraban sus rones solidificados con chochos y aceitunas. Hoy, ese parque ya no es el cerebro de la capital, sino más bien una arteria rota y sangrante, llena de esputos, agujas sanguinolentas y excrementos personales que una vez al año, por febrero, se viste de gala para el mundo, se adorna con plumas, trompetas, maquillaje y fantasía, se traen a godos para que presenten espectáculos que olvidaron hace tiempo sus raíces isleñas y que en la actualidad solo pretenden ser una excusa para vender drogas de todo tipo, no solo las estigmatizadas por la comunidad, sino las aceptadas, aquellas igual o superiormente dañinas con las que los cabildos, por poner un ejemplo, ganan fortunas gracias a sus impuestos con los que igual se gastan millones y millones en una campaña antitabaco que te subvencionan los voladores de San Juan con ron Hartemi y cigarrillos Crüger. Singular espacio donde las viejitas se agarran bien fuerte del brazo de su compañera y apretujan el bolso contra el sobaco cuando pasan cerca de esos moros que ya llevan demasiado tiempo invadiendo el parque, cerca de los jacosos que impregnan el espacio gaseoso con vapores de amoniaco, cerca de prostitutas extraviadas -nacionales o no, porque así somos, de mente abierta- del puerto y cerca de maricas sesentones tratando de recuperar el tiempo perdido mientras los machotes los señalamos con el dedo y les escupimos las espaldas. Los mismos árabes por los que gritamos "Sáhara libre", los mismos drogadictos por los que hacemos un rastrillo benéfico en las navidades, las mismas prostitutas que aparecen estrechándole la mano a la consejala y los mismos gays a los que damos permiso para celebrar su orgullo una semana anualmente, siempre y cuando no se olviden de volver a la gaveta pasado esos siete días, porque por muy santos que creamos ser, por mucho corazón vacío de interés que digamos poseer, por mucha conciencia social que pretendamos crear, en el fondo son basura, superficie, limpiaderos de conciencia más fantásticos que la catapulta infernal de los gemelos Derrick, pues a la hora de la verdad todos pasamos de prisa y sin mirar al lado del negro que pide en el Corte Inglés, nos tapamos la nariz cuando los mendigos están meados encima, nos escandalizamos de dos hombres que se besan los labios en mitad de la calle y, en definitiva, nuestro deseo es que una lluvia como la que ansiaba Travis Bickle caiga de una maldita vez sobre esa escoria ciudadana, ya que, al fin y al cabo, la vida sería más fácil sin tener que fingir.
De entre esta putrefacción de la que todos formamos parte, a veces surgen personas y no me refiero a ángeles de la guarda: personas, animales humanos en lugar de bestias humanas, cuya forma de vida no se basa en la doble moral del "puedogastarmecincuentaeurosenunacomidasinpreocuparmedelosniñitosnegrosquepasanhambreporquetodoslosmesesledoydiezeurosalacruzroja", sino que en la escucha, en el hablar poco y actuar lo suficiente, en el amor propio, en el vivir su vida, porque no ayuda el que más hace sino el que menos estorba. De entre estas verdaderas personas había una mujer, de la cual la mayoría-sobre todo los que no nacimos durante su vida- poseemos su imagen de vieja tierna llena de pintura, con ridículo sombreado en los ojos que la hacía parecer un mapache arrugado y anoréxico, ataviada con trajitos estilo Minie Mouse y coletas como las niñas de primaria. Pero, sobre todo, la conocemos como una mujer que a pesar de sus desgracias por los desamoríos en el pueblo de las rocas, decidió bajar -no se sabe cuando, pues como todo lo eterno, ella siempre estuvo ahí- a la capital de la provincia, a ese parquito al que hace tiempo visitaba Atlántico y en el que los turistas se apiñaban junto a este personaje histórico para fotografiarse con ella. Un emblema vivo de las ocho islas no tan afortunadas como se piensa/pensamos, pero que si vale la pena vivir en ellas, no es tanto por su mar, por su olor, por su atmósfera, sino porque de vez en cuando, en estos cachitos de tierra hechos a base de picón y fuego, los mismos materiales que el infierno, surgen personas como ella, alrededor de las cuales apetece estar...aún de su estatua, rodeada de sus verdaderos amigos, los felinos, a quienes no humillaré diciendo la tópica frase "son más humanos que las personas", porque más bien su orgullo y el amor que desprenden se basa en que "aceptan que son animales, sin pretensiones, no como nosotros". Y ahí está su imagen, inamobible...hay muchas más estatuas de otros personajes: de Prieto en Triana, de Tomás Morales en su calle tocaya, de Galdós en el teatro...todas cagadas por palomas, carcomidas por el mar, el viento o ambos fenómenos, olvidadas...pero la de ella, sigue impecable, como el cuerpo de los santos de los que que se asegura se mantienen incorruptos y ahí van tanto turistas y nativos de las islas a sacarse fotos junto a ella, porque aunque sean los grandes nombres quienes pasan a la historia, son las personas pequeñas quienes la transforman.
http://www.youtube.com/watch?v=LBX-CNB_f_U&feature=related
sábado, 4 de diciembre de 2010
Aperitivo
Pues eso: un aperitivo a las entradas de esta semana. A continuación, una reflexión cortita que puse en mi facebook. Espero que disfruten leyéndola tanto como yo escrbiéndola:
Pelear por nuestros intereses, objetivos y metas no es un derecho: es una obligación. Tenemos el compromiso moral hacia quienes nos rodean de no cesar en nuestra lucha, pues a menudo, existen personas que sintiéndose débiles por sí mismas para entrar en batalla por conseguir sus sueños, deciden hacerlo al observar a quienes se atrevieron antes ke ellos.
Pelear por nuestros intereses, objetivos y metas no es un derecho: es una obligación. Tenemos el compromiso moral hacia quienes nos rodean de no cesar en nuestra lucha, pues a menudo, existen personas que sintiéndose débiles por sí mismas para entrar en batalla por conseguir sus sueños, deciden hacerlo al observar a quienes se atrevieron antes ke ellos.
martes, 23 de noviembre de 2010
uno y medio de dos
Bueno de nuevo falle a mi palabra...la visita al campo pudo conmigo y no tenia muchos ánimos de ponerme a escribir jejeje. Lo procuraré compensar hoy con la breve reflexión que anuncié en mi último post. Sin más espera les brindo mi opinión sobre:
Si todo es relativo, ¿entonces que hacemos con la frase?
Y es desde ahí desde donde parto: para hacer caso a la sentencia "todo es relativo" tendríamos que asumir que para que este hecho sea siempre así, dicha afirmación debe ser cierta en todo tiempo, lugar, contexto...es decir, para aceptar que todo es relativo, debemos aceptar que la oración "todo es relativo" es absoluta. Considero que una teoría la cual se basa en un principio totalmente contrario al que defiende hace lagunas por todas partes. Del mismo modo, como yo mismo dije cuando me tragaba esta patraña, podríamos utilizar otra sentencia: "la excepción confirma la regla". Pero si utilizamos este salvavidas de nuevo surgen contradicciones, principalmente dos:
-Por un lado, habría no solo que aceptar que la oración "todo es relativo" es absoluta, sino que también habría que hacer la misma observación con "la excepción confirma la regla"...es decir, para aceptar que todo es relativo, tenemos de manera innegociable que aceptar que al menos existen dos absolutos. Para mi que esto ya va haciendo aguas.
-*Por otro lado, la frase original proviene de un principio jurídico medieval que reza “exceptio probat regulam in casibus non exceptis” o “exceptio confirmat regulam in casibus non exceptis“, que viene a significar “la excepción confirma la regla en los casos no exceptuados”/* o sea, que aquello que llamamos excepción de la regla, no es sino un nuevo hecho que a su vez tiene su propia regla: por ejemplo, si afirmamos que todos los perros nacen con cuatro patas y, de repente, surge una raza de perros con tres, no podemos obcercarnos en nuestra teoría de las cuatro patas para todos los perros, sino que habrá que buscar un porqué a la nueva realidad de las tres patas y darle una explicación -teoría- o bien modificando la teoría original o bien haciendo una nueva teoría en exclusiva para los perros no cuadrúpedos o en último caso incluso desechar la teoría principal. Por ello, sería mejor replantearnos y/o al menos corregir la teoría de que todo es relativo.
Por último y considero que es la explicación más factible al menos que yo haya descubierto es que cuando llamamos "relativo" a algo, en realidad queremos decir "subjetivo": los hechos, entes y cosas son lo que son por sí mismos, independientemente de las distintas perspectivas que podamos tener sobre ellos...es decir, si cogemos una silla y cuatro personas la ven desde cada uno de los puntos cardinales que existen, sin posibilidad alguna de moverse de su sitio, todos tendrán una visión diferente y personal -subjetiva- de la silla, pero ésta seguirá siendo una silla, aun si viniera una quinta persona y perjurara que es una cabra. Por lo tanto, no es que sea relativo que ese mueble sea una silla, sino lo que ocurre es que existen cinco visiones diferentes de una misma idea -concreta y no abstracta en este caso- no siendo ninguna de ellas ni totalmente acertada, ni totalmente errada, lo cual no significa que valga todo: el sujeto que está convencido de que el objeto es una cabra si estará totalmente equivocado...aunque a priori, porque a pesar de ser algo superficialmente absurdo tendremos que escuchar su opinión sobre el asunto para saber porque afirma que el asiento es en realidad un animal: antes de hacer juicios precipitados sobre determinadas ideas, deberíamos conocer tanto las explicaciones como el contexto de quienes las desarrollan, porque a menudo se aprende más de una equivocación razonada que de un acierto inexplicable.
Es decir, aunque los hechos y por ende la verdad sean absolutos, jamás podríamos creer que la poseemos en su totalidad, puesto que somos más pequeños que ella y como gotas de agua que forman el mar, las ideas subjetivas de las personas sirven para descubrir la verdad objetiva y absoluta.
Pero ojo, también existe el término "objetividad como suma de subjetividades" lo cual es tan peligroso como el relativismo: el que esos cinco sujeto se pongan totalmente de acuerdo en elegir un punto de vista único y que por cualquier causa hayan elegido que el asiento es un tomate, no significa que eso sea una certeza... como se viene viendo a lo largo de la historia, el mutuo acuerdo y la mayoría no siempre encierra la verdad y la razón absolutas (recordemos el nazismo, caso muy claro del siglo XX, pues fue una ideología política a la cual votó la mayor parte del pueblo alemán y a la que siguieron varios simpatizantes de este país y su mandatario del momento como Italia o España). Del mismo modo y disculpen que me reitere, tampoco se puede desechar un punto de vista por estar errado, pues todos encierran una gran o pequeña -según el caso- parte de verdad: dentro de la repugnancia del nacional socialismo encontramos la "parte de verdad" en cuanto que se deben salvaguardar y defender ciertos aspectos de la tradición nacional y patriótica de los estados... obvia decir que el error fue tanto el como se trató de llevar a cabo esta máxima como el querer salvaguardar todos los aspectos del patriotismo, aun aquellos que estaban obsoletos y podridos.
Y del mismo modo, el saber que existen certezas y principios absolutos no significa que estemos en su posesión: antes de guiarnos por unos valores, por unos ideales, por unas creencias, aunque estemos totalmente convencidos de ellos, lo cual es algo extraordinariamente positivo, no dejemos nunca de escuchar, observar y estudiar los valores, ideales y creencias del otro, pues la mejor manera de saber si estamos en camino de la verdad absoluta es poner constantemente a prueba la solidez de nuestras certezas y convencimientos.
Un abrazo.
* http://cnho.wordpress.com/2010/11/04/la-excepcion-no-confirma-la-regla/
Si todo es relativo, ¿entonces que hacemos con la frase?
Y es desde ahí desde donde parto: para hacer caso a la sentencia "todo es relativo" tendríamos que asumir que para que este hecho sea siempre así, dicha afirmación debe ser cierta en todo tiempo, lugar, contexto...es decir, para aceptar que todo es relativo, debemos aceptar que la oración "todo es relativo" es absoluta. Considero que una teoría la cual se basa en un principio totalmente contrario al que defiende hace lagunas por todas partes. Del mismo modo, como yo mismo dije cuando me tragaba esta patraña, podríamos utilizar otra sentencia: "la excepción confirma la regla". Pero si utilizamos este salvavidas de nuevo surgen contradicciones, principalmente dos:
-Por un lado, habría no solo que aceptar que la oración "todo es relativo" es absoluta, sino que también habría que hacer la misma observación con "la excepción confirma la regla"...es decir, para aceptar que todo es relativo, tenemos de manera innegociable que aceptar que al menos existen dos absolutos. Para mi que esto ya va haciendo aguas.
-*Por otro lado, la frase original proviene de un principio jurídico medieval que reza “exceptio probat regulam in casibus non exceptis” o “exceptio confirmat regulam in casibus non exceptis“, que viene a significar “la excepción confirma la regla en los casos no exceptuados”/* o sea, que aquello que llamamos excepción de la regla, no es sino un nuevo hecho que a su vez tiene su propia regla: por ejemplo, si afirmamos que todos los perros nacen con cuatro patas y, de repente, surge una raza de perros con tres, no podemos obcercarnos en nuestra teoría de las cuatro patas para todos los perros, sino que habrá que buscar un porqué a la nueva realidad de las tres patas y darle una explicación -teoría- o bien modificando la teoría original o bien haciendo una nueva teoría en exclusiva para los perros no cuadrúpedos o en último caso incluso desechar la teoría principal. Por ello, sería mejor replantearnos y/o al menos corregir la teoría de que todo es relativo.
Por último y considero que es la explicación más factible al menos que yo haya descubierto es que cuando llamamos "relativo" a algo, en realidad queremos decir "subjetivo": los hechos, entes y cosas son lo que son por sí mismos, independientemente de las distintas perspectivas que podamos tener sobre ellos...es decir, si cogemos una silla y cuatro personas la ven desde cada uno de los puntos cardinales que existen, sin posibilidad alguna de moverse de su sitio, todos tendrán una visión diferente y personal -subjetiva- de la silla, pero ésta seguirá siendo una silla, aun si viniera una quinta persona y perjurara que es una cabra. Por lo tanto, no es que sea relativo que ese mueble sea una silla, sino lo que ocurre es que existen cinco visiones diferentes de una misma idea -concreta y no abstracta en este caso- no siendo ninguna de ellas ni totalmente acertada, ni totalmente errada, lo cual no significa que valga todo: el sujeto que está convencido de que el objeto es una cabra si estará totalmente equivocado...aunque a priori, porque a pesar de ser algo superficialmente absurdo tendremos que escuchar su opinión sobre el asunto para saber porque afirma que el asiento es en realidad un animal: antes de hacer juicios precipitados sobre determinadas ideas, deberíamos conocer tanto las explicaciones como el contexto de quienes las desarrollan, porque a menudo se aprende más de una equivocación razonada que de un acierto inexplicable.
Es decir, aunque los hechos y por ende la verdad sean absolutos, jamás podríamos creer que la poseemos en su totalidad, puesto que somos más pequeños que ella y como gotas de agua que forman el mar, las ideas subjetivas de las personas sirven para descubrir la verdad objetiva y absoluta.
Pero ojo, también existe el término "objetividad como suma de subjetividades" lo cual es tan peligroso como el relativismo: el que esos cinco sujeto se pongan totalmente de acuerdo en elegir un punto de vista único y que por cualquier causa hayan elegido que el asiento es un tomate, no significa que eso sea una certeza... como se viene viendo a lo largo de la historia, el mutuo acuerdo y la mayoría no siempre encierra la verdad y la razón absolutas (recordemos el nazismo, caso muy claro del siglo XX, pues fue una ideología política a la cual votó la mayor parte del pueblo alemán y a la que siguieron varios simpatizantes de este país y su mandatario del momento como Italia o España). Del mismo modo y disculpen que me reitere, tampoco se puede desechar un punto de vista por estar errado, pues todos encierran una gran o pequeña -según el caso- parte de verdad: dentro de la repugnancia del nacional socialismo encontramos la "parte de verdad" en cuanto que se deben salvaguardar y defender ciertos aspectos de la tradición nacional y patriótica de los estados... obvia decir que el error fue tanto el como se trató de llevar a cabo esta máxima como el querer salvaguardar todos los aspectos del patriotismo, aun aquellos que estaban obsoletos y podridos.
Y del mismo modo, el saber que existen certezas y principios absolutos no significa que estemos en su posesión: antes de guiarnos por unos valores, por unos ideales, por unas creencias, aunque estemos totalmente convencidos de ellos, lo cual es algo extraordinariamente positivo, no dejemos nunca de escuchar, observar y estudiar los valores, ideales y creencias del otro, pues la mejor manera de saber si estamos en camino de la verdad absoluta es poner constantemente a prueba la solidez de nuestras certezas y convencimientos.
Un abrazo.
* http://cnho.wordpress.com/2010/11/04/la-excepcion-no-confirma-la-regla/
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