sábado, 18 de diciembre de 2010

Plato fuerte

Bueno como es obvio eso de al menos dos publicaciones por semana no está siendo posible por temas de estudio, trabajo, entrenamientos...así que a partir de ahora prefiero no prometer ningún tiempo para mis entradas y hacerlas sin más.

Y aquí viene, sin esperas:

Con un kilo de carmín
Un parque que antaño fue el centro neurálgico de esta ciudad, donde los turistas vomitaban dinero en tiendas de indios, ahora amarillentos y con los ojos rasgados y los nativos jóvenes, ahora viejos que apestan a vino y sudor, jugaban al dominó, al tute o simplemente pasaban las horas viendo pasear los "chonis" y las suecas -sinónimo de putas en el tiempo- mientras apuraban sus rones solidificados con chochos y aceitunas. Hoy, ese parque ya no es el cerebro de la capital, sino más bien una arteria rota y sangrante, llena de esputos, agujas sanguinolentas y excrementos personales que una vez al año, por febrero, se viste de gala para el mundo, se adorna con plumas, trompetas, maquillaje y fantasía, se traen a godos para que presenten espectáculos que olvidaron hace tiempo sus raíces isleñas y que en la actualidad solo pretenden ser una excusa para vender drogas de todo tipo, no solo las estigmatizadas por la comunidad, sino las aceptadas, aquellas igual o superiormente dañinas con las que los cabildos, por poner un ejemplo, ganan fortunas gracias a sus impuestos con los que igual se gastan millones y millones en una campaña antitabaco que te subvencionan los voladores de San Juan con ron Hartemi y cigarrillos Crüger. Singular espacio donde las viejitas se agarran bien fuerte del brazo de su compañera y apretujan el bolso contra el sobaco cuando pasan cerca de esos moros que ya llevan demasiado tiempo invadiendo el parque, cerca de los jacosos que impregnan el espacio gaseoso con vapores de amoniaco, cerca de prostitutas extraviadas -nacionales o no, porque así somos, de mente abierta- del puerto y cerca de maricas sesentones tratando de recuperar el tiempo perdido mientras los machotes  los señalamos con el dedo y les escupimos las espaldas. Los mismos árabes por los que gritamos "Sáhara libre", los mismos drogadictos por los que hacemos un rastrillo benéfico en las navidades, las mismas prostitutas que aparecen estrechándole la mano a la consejala y los mismos gays a los que damos permiso para celebrar su orgullo una semana anualmente, siempre y cuando no se olviden de volver a la gaveta pasado esos siete días, porque por muy santos que creamos ser, por mucho corazón vacío de interés que digamos poseer, por mucha conciencia social que pretendamos crear, en el fondo son basura, superficie, limpiaderos de conciencia más fantásticos que la catapulta infernal de los gemelos Derrick, pues a la hora de la verdad todos pasamos de prisa y sin mirar al lado del negro que pide en el Corte Inglés, nos tapamos la nariz cuando los mendigos están meados encima, nos escandalizamos de dos hombres que se besan los labios en mitad de la calle y, en definitiva, nuestro deseo es que una lluvia como la que ansiaba Travis Bickle caiga de una maldita vez sobre esa escoria ciudadana, ya que, al fin y al cabo, la vida sería más fácil sin tener que fingir.
De entre esta putrefacción de la que todos formamos parte, a veces surgen personas y no me refiero a ángeles de la guarda: personas, animales humanos en lugar de bestias humanas, cuya forma de vida no se basa en la doble moral del "puedogastarmecincuentaeurosenunacomidasinpreocuparmedelosniñitosnegrosquepasanhambreporquetodoslosmesesledoydiezeurosalacruzroja", sino que en la escucha, en el hablar poco y actuar lo suficiente, en el amor propio, en el vivir su vida, porque no ayuda el que más hace sino el que menos estorba. De entre estas verdaderas personas había una mujer, de la cual la mayoría-sobre todo los que no nacimos durante su vida- poseemos su imagen de vieja tierna llena de pintura, con ridículo sombreado en los ojos que la hacía parecer un mapache arrugado y anoréxico, ataviada con trajitos estilo Minie Mouse y coletas como las niñas de primaria. Pero, sobre todo, la conocemos como una mujer que a pesar de sus desgracias por los desamoríos en el pueblo de las rocas, decidió bajar -no se sabe cuando, pues como todo lo eterno, ella siempre estuvo ahí- a la capital de la provincia, a ese parquito al que hace tiempo visitaba Atlántico y en el que los turistas se apiñaban junto a este personaje histórico para fotografiarse con ella. Un emblema vivo de las ocho islas no tan afortunadas como se piensa/pensamos, pero que si vale la pena vivir en ellas, no es tanto por su mar, por su olor, por su atmósfera, sino porque de vez en cuando, en estos cachitos de tierra hechos a base de picón y fuego, los mismos materiales que el infierno, surgen personas como ella, alrededor de las cuales apetece estar...aún de su estatua, rodeada de sus verdaderos amigos, los felinos, a quienes no humillaré diciendo la tópica frase "son más humanos que las personas", porque más bien su orgullo y el amor que desprenden se basa en que "aceptan que son animales, sin pretensiones, no como nosotros". Y ahí está su imagen, inamobible...hay muchas más estatuas de otros personajes: de Prieto en Triana, de Tomás Morales en su calle tocaya, de Galdós en el teatro...todas cagadas por palomas, carcomidas por el mar, el viento o ambos fenómenos, olvidadas...pero la de ella, sigue impecable, como el cuerpo de los santos de los que que se asegura se mantienen incorruptos y ahí van tanto turistas y nativos de las islas a sacarse fotos junto a ella, porque aunque sean los grandes nombres quienes pasan a la historia, son las personas pequeñas quienes la transforman.

http://www.youtube.com/watch?v=LBX-CNB_f_U&feature=related

sábado, 4 de diciembre de 2010

Aperitivo

Pues eso: un aperitivo a las entradas de esta semana. A continuación, una reflexión cortita que puse en mi facebook. Espero que disfruten leyéndola tanto como yo escrbiéndola:

Pelear por nuestros intereses, objetivos y metas no es un derecho: es una obligación. Tenemos el compromiso moral hacia quienes nos rodean de no cesar en nuestra lucha, pues a menudo, existen personas que sintiéndose débiles por sí mismas para entrar en batalla por conseguir sus sueños, deciden hacerlo al observar a quienes se atrevieron antes ke ellos.

martes, 23 de noviembre de 2010

uno y medio de dos

Bueno de nuevo falle a mi palabra...la visita al campo pudo conmigo y no tenia muchos ánimos de ponerme a escribir jejeje. Lo procuraré compensar hoy con la breve reflexión que anuncié en mi último post. Sin más espera les brindo mi opinión sobre:

Si todo es relativo, ¿entonces que hacemos con la frase?
Y es desde ahí desde donde parto: para hacer caso a la sentencia "todo es relativo" tendríamos que asumir que para que este hecho sea siempre así, dicha afirmación debe ser cierta en todo tiempo, lugar, contexto...es decir, para aceptar que todo es relativo, debemos aceptar que la oración "todo es relativo" es absoluta. Considero que una teoría la cual se basa en un principio totalmente contrario al que defiende hace lagunas por todas partes. Del mismo modo, como yo mismo dije cuando me tragaba esta patraña, podríamos utilizar otra sentencia: "la excepción confirma la regla". Pero si utilizamos este salvavidas de nuevo surgen contradicciones, principalmente dos:

-Por un lado, habría no solo que aceptar que la oración "todo es relativo" es absoluta, sino que también habría que hacer la misma observación con "la excepción confirma la regla"...es decir, para aceptar que todo es relativo, tenemos de manera innegociable que aceptar que al menos existen dos absolutos. Para mi que esto ya va haciendo aguas.

-*Por otro lado, la frase original proviene de un principio jurídico medieval que reza “exceptio probat regulam in casibus non exceptis” o “exceptio confirmat regulam in casibus non exceptis“, que viene a significar “la excepción confirma la regla en los casos no exceptuados”/* o sea, que aquello que llamamos excepción de la regla, no es sino un nuevo hecho que a su vez tiene su propia regla: por ejemplo, si afirmamos  que todos los perros nacen con cuatro patas y, de repente, surge una raza de perros con tres, no podemos obcercarnos en nuestra teoría de las cuatro patas para todos los perros, sino que habrá que buscar un porqué a la nueva realidad de las tres patas y darle una explicación -teoría- o bien modificando la teoría original o bien haciendo una nueva teoría en exclusiva para los perros no cuadrúpedos o en último caso incluso desechar la teoría principal. Por ello, sería mejor replantearnos y/o al menos corregir la teoría de que todo es relativo.

Por último y considero que es la explicación más factible al menos que yo haya descubierto es que cuando llamamos "relativo" a algo, en realidad queremos decir "subjetivo": los hechos, entes y cosas son lo que son por sí mismos, independientemente de las distintas perspectivas que podamos tener sobre ellos...es decir, si cogemos una silla y cuatro personas la ven desde cada uno de los puntos cardinales que existen, sin posibilidad alguna de moverse de su sitio, todos tendrán una visión diferente y personal -subjetiva- de la silla, pero ésta seguirá siendo una silla, aun si viniera una quinta persona y perjurara que es una cabra. Por lo tanto, no es que sea relativo que ese mueble sea una silla, sino lo que ocurre es que existen cinco visiones diferentes de una misma idea -concreta y no abstracta en este caso- no siendo ninguna de ellas ni totalmente acertada, ni totalmente errada, lo cual no significa que valga todo: el sujeto que está convencido de que el objeto es una cabra si estará totalmente equivocado...aunque a priori, porque a pesar de ser algo superficialmente absurdo tendremos que escuchar su opinión sobre el asunto para saber porque afirma que el asiento es en realidad un animal: antes de hacer juicios precipitados sobre determinadas ideas, deberíamos conocer tanto las explicaciones como el contexto de quienes las desarrollan, porque a menudo se aprende más de una equivocación razonada que de un acierto inexplicable.
Es decir, aunque los hechos y por ende la verdad sean absolutos, jamás podríamos creer que la poseemos en su totalidad, puesto que somos más pequeños que ella y como gotas de agua que forman el mar, las ideas subjetivas de las personas sirven para descubrir la verdad objetiva y absoluta.
Pero ojo,  también existe el término "objetividad como suma de subjetividades" lo cual es tan peligroso como el relativismo: el que esos cinco sujeto se pongan totalmente de acuerdo en elegir un punto de vista único y que por cualquier causa hayan elegido que el asiento es un tomate, no significa que eso sea una certeza... como se viene viendo a lo largo de la historia, el mutuo acuerdo y la mayoría no siempre encierra la verdad y la razón absolutas (recordemos el nazismo, caso muy claro del siglo XX, pues fue una ideología política a la cual votó la mayor parte del pueblo alemán y a la que siguieron varios simpatizantes de este país y su mandatario del momento como Italia o España). Del mismo modo y disculpen que me reitere, tampoco se puede desechar un punto de vista por estar errado, pues todos encierran una gran o pequeña -según el caso- parte de verdad: dentro de la repugnancia del nacional socialismo encontramos la "parte de verdad" en cuanto que se deben salvaguardar y defender ciertos aspectos de la tradición nacional y patriótica de los estados... obvia decir que el error fue tanto el como se trató de llevar a cabo esta máxima como el querer salvaguardar todos los aspectos del patriotismo, aun aquellos que estaban obsoletos y podridos.
Y del mismo modo, el saber que existen certezas y principios absolutos no significa que estemos en su posesión: antes de guiarnos por unos valores, por unos ideales, por unas creencias, aunque estemos totalmente convencidos de ellos, lo cual es algo extraordinariamente positivo, no dejemos nunca de escuchar, observar y estudiar los valores, ideales y creencias del otro, pues la mejor manera de saber si estamos en camino de la verdad absoluta es poner constantemente a prueba la solidez de nuestras certezas y convencimientos.
Un abrazo.

* http://cnho.wordpress.com/2010/11/04/la-excepcion-no-confirma-la-regla/

sábado, 20 de noviembre de 2010

Uno de dos

Bueno ante todo avisar de que la semana pasada no pude subir ningún escrito, pues estuve sin internet durante todo el fin de semana hasta el martes...una buena excusa jejeje. En cuanto a este escrito como siempre espero que provoque reflexiones.
Mañana toca el segundo texto literario y si mi visita al campo -daré un paseo por un pueblito de nuestro archipiélago, Tejeda- me deja con fuerzas, publicaré una pequeña reflexión sobre lo relativo y lo absoluto. Sin más espera, aquí les dejo la lectura. Una abrazo.

Las drogas del siglo XXI
Era por la mañana y la madre decidió hacerle un buen desayuno a su hijo. Al ser día de fiesta lo dejó dormir hasta tarde y mientras, fue preparando los utensilios: elástico, tenedor, tubos, cuchara, jeringuillas, plato, papel, taza, mechero...todo lo necesario para una comida tan calórica como debe ser la primera del día. Su hijo despertó: era un chaval de ocho años, que apenas podía tenerse en pie por los años de comida basura acumulados en sus arterias. El aroma a sudor que despedía el chico no era como ese sudor dulce que emana de los niños a los que todavía no se les han disparado las hormonas, sino que el hedor a viejo de barrio, de estos que huelen a vino y orines todo el día, se impregnaba en su pijama de pokemon haciendo insoportable estar a menos de un metro suyo. Jadeaba constantemente y se tambaleaba como una patera a lo largo del pasillo lo cual hacía recordar graciosamente a un bulldog inglés que vive en un sitio demasiado caluroso. Su pelo era grasiento, casposo y en exceso abundante: se empegostaba a la frente como si se lo hubieran colocado allí con pegamento de barra a la espera de que las liendres se diesen un festín con él. El chico pegó a gritar exigiendo a gritos el desayuno...quizá la ira se debía al síndrome de abstinencia que tuvo que pasar por la noche. La madre, temerosa, se apresuró a satisfacer las necesidades de su semilla. Comenzó por lo blanco: el polvo se encontraba metido en un cacho de bolsa de plástico trasparente, de esas para llevar el pan, atado con un elástico marrón. La madre extendió la coca por la mesa y la dividió en seis rayas, picándola a dos manos con la tarjeta de crédito y la del Continente. Cuando hubo terminado, las ofreció a su niño quien las esnifó a través de una estampa de fútbol: la cocaína le produjo aumento de la presión sanguínea, taticardia, sensación de anestesia en rostro nariz y boca y un intenso goteo de moco a través de las fosas nasales. Las pupilas del niño casi tapaban su esclerótica y la eufória e insensibilidad  le hacían imposible enterarse de que su moco se le resbalaba por la comisura de los labios metiéndosele en la boca, manchándole las tetas de grasa que se le formaban en el pecho. Cuando acabó, su mamá le lió un porro: mezcló el hachís con tabaco y los restos de polvo que todavía quedaban en la mesa dentro de dos papelillos que formaban una ele. Se lo puso en la mano al niño, que apenas supo lo que tenía entre los dedos debido a la euforia y este se lo llevó a la boca de forma prácticamente autómata al tiempo que su madre lo encendió con un fósforo incasdencente: se dio cuenta de que el mechero podría hacer que perdiera el sabor. A la primera calada, el humo inundó sus pulmones y el THC se le acumuló en las partes grasientas del cerebro aumentándole la desorientación...en un par de minutos estalló en una risa estúpida, pues los niveles de endorfinas eran tales que hubieses sido incapaz de sentir tristeza en aquel instante, aunque eso sí: una vez pasado el efecto, después del desayuno, se sumió en un estado de irratibilidad tan grande que golpeaba y chillaba a sus propios hermanos pequeños tan solo con acercárseles y al igual que las veces anteriores, apenas usó filtro y su garganta se le iba desquebrajando al igual el queso curado cuando se parte, lo que suponía el motivo de su voz de hojalata. Cuando el chiquillo estaba a punto de vomitar por culpa de las náuseas, su progenitora le colocaba una goma en el brazo, justo por encima del flexo: se la apretó lo más fuerte que pudo, hasta que los espaguetis azulados estuvieron a punto de saltar de sus brazos, pero esta vez hubo un problema: la corva del codo estaba llena de bolsas similares a las que brotan cuando te quemas con el sol debido a los continuos pinchazos que irónicamente hicieron imposible que su madre pudiera inyectarle la aguja de heroína...así que para no desepcionar al niño le clavó la jeringa en el cuello, justo a la altura de la carótida para asegurarse de que el producto iba lo más rápidamente posible al cerebro. El primer efecto fueron toneladas de dopamina que golpearon su organismo y destrozaron su páncreas...la sensación inmediata de placer fue tan grande que el chico comenzó a temblar de manera descontrolada y con las pupilas aún abiertas como cascáras de naranja exprimidas cayó al suelo sufriendo de gusto mientras su madre sonreía satisfecha de haberle proporcionado tanto bienestar a su hijo.
Se despertó entre sudor y meados. El forro del colchón estaba tan húmedo que cambió el blanco por el amarillo. Buscó a su pareja con el pie, pero ya no estaba: era domingo y como no quería despertarla cogió el fusil de pesca en silencio y ya estaría entre las rocas buscando meros. Aún no se atrevía a descerrar los ojos y permitió que el terror la dominara durante algunos minutos más antes de reunir el suficiente valor para levantarse y prepara el desayuno de su hijo de ocho años. Como era fiesta, dejó que disfrutara un poco más del cuarto o sabe Dios que sueño y preparó todo lo necesario para un festín: platos, dulces, servilletas, nocilla, tazas, azúcar refinada...en fin, lo más alto en calorías. Ya iba terminando cuando el chaval, un niño obeso que arrastraba sus chichas graciosamente por las paredes de la casa se despertó. El chiquillo ni siquiera saludó a su madre y como un zombie desemocionado se sentó a la mesa dispuesto a deborar, pero no tanto como los cochinos, que mastican, sino más bien como Homer o las ocas, que engullen sin paladear. Lo primero que cogió fue la botella de cola -en fin de semana le dejaban cambiar la leche por este otro líquido- y tras destaparla se la bebió directamente de la botella: la cafeína le disparó su corazón a niveles ni siquiera vistos en velocistas tras una carrera...a niveles tan altos que sus pupilas se les abrieron como una cremallera rota. El refresco estaba tan frío que le salía agüilla por las fosas nasales cosa de la cual el niño no se percató, ya que, su cerebro estaba totalmente ido, centrándose en la sobredosis de dopamina creada por el refresco. Cuando acabó con media botella, abrió una caja de donuts -seis de chocolate, seis de azúcar- y se los comió metiéndoselos en la boca prácticamente enteros...no le importaba el sabor y mezclaba este pastel con la cola y los trozos de jamón cocido que habían en un plato: una orgía de sebo y azúcar que cuando terminaba de bajar por la garganta violaban hígado, páncreas y estómago de una forma tan brutal que los daños serían irreversibles de por vida. Las grasas transgénicas de la nocilla, la mantequilla y la marmelada de bote se le estaban acumulando en sus arterias desde hacía años, consiguiendo que que el abuelo tuviera menos colesterol que el nieto...y que el nieto no jugara a la pelota por culpa del dolor agudo que le oprimía constantemente el pecho haciéndole sentirse apuñalado si corría más de dos minutos seguidos. Estaba seco, pero ya había gastado el litro y medio de cola por lo que decidió pedir -a gritos- una leche con colacao a su madre: mientras la vieja le terminaba de remover los polvos, se zampó un paquete de marías -creo que esta golosina fue la que le produjo su cuarta caries- y la madre le llevó el tazón para que su hijo se lo tomara en un par de tragos: el chocolate caliente le irritó tanto la garganta que apenas pudo hablar hasta la hora de la comida.
El desayunó terminó. El chaval acabó satisfecho -es lo que tienen darse un chute de endorfinas vía bucal- y caminó hacia su cuarto a intentar echarse una siesta...antes de la mitad del trayecto un calor absurdo de intenso le ocupó corazón y barriga, por lo que el niño se tiró cara al piso dejando que los azulejos lo refrescaran un poco. Esa imagen un tanto esperpéntica, hizo gracia a su mamá, quien lo miró sonriente y con tal de no llevarse un grito, no lo obligó a levantarse, dejándolo allí, tirado en el suelo...a mi me recordaba un poco a los yonkis que ves entre cartones cuando vas hacia el trabajo tempranito.
La vieja se desnudó, metió la ropa en la cesta de la ropa sucia -aún seguía impregnada de miedo y adrenalina- y se metió en la ducha a intentar relajarse, a intentar olvidar la pesadilla. Cuano abrió el chorro y dejó al agua ardiente caer por su espalda, sonrió triunfante recordando que ella, una buena madre, jamás prepararía un desayuno mortal a su chico.

sábado, 6 de noviembre de 2010

La mente en las artes marciales

Aunque ya sea un tópico más que repetido, no deja de ser cierto...y olvidado: el ser humano se compone de cuerpo, mente y espíritu, al que a partir de ahora llamaré corazón, al menos en esta reflexión, ya que, cuando hablamos de espíritu solemos pensar en algo más bien etéreo, informe e incluso en algo relacionado únicamente con la religión y/o la filosofía...sin embargo, aunque lo anterior no es falso, a menudo olvidamos que el espíritu tiene que ver también con sensaciones más viscerales y hasta biológicas que a veces damos de lado cuando queremos poner en paz nuestras emociones, pero que no dejan de ser igualmente importantes al nivel de las más almáticas. Por lo tanto cuando uso el término corazón, trato de aunar al mismo tiempo los elementos menos físicos del espíritu (sentimientos) con los más (como por ejemplo los dolores físicos causados por la ansiedad). La relación con las artes marciales y por extención con la vida misma es algo muy sencillo: en cualquier acción que hagamos desde la más cotidiana como el hablar con un compañero de trabajo hasta la menos habitual como es el subirse a un ring ponemos en juego tanto elementos físicos (respiración, miradas, gestos...), como mentales (pensamientos, procesos neurológicos...) y el corazón, estando este último regido por los dos anteriores hasta el punto de que una persona es capaz de estar libre de presión en los momentos más tensos de su vida si tiene la cabeza despejada y el cuerpo relajado o por el contrario su corazón puede estar en un puño ante la problemática más sencilla tan solo porque su mente se bloquea y su cuerpo sufre una sobretensión.
No es raro -más bien lo extraño sería lo contario a lo que voy a decir- que un luchador se sienta nervioso justo antes de salir al combate, incluso uno o dos días antes. Este nerviosismo puede ser aprovechado a favor utilizando "la adrenalina positiva" para estar más alerta ante los ataques de un adversario o lléndonos más atrás en la fecha del encuentro, el tener cierto miedo a perder y dudas en cuanto a la propia capacidad es algo beneficioso si el luchador en cuestión usa ambas sensaciones para entrenar con más ahínco poniéndo su alma entera en pulir los fallos que encuentre en su técnica y estrategia. Pero también es cierto que he conocido a buenísimos artistas marciales los cuales pierden una y otra vez -algunos incluso dejaron de salir a la palestra, echándose atrás solo unas pocas horas antes del combate-, pues su mente los bloquea: el miedo, nerviosismo, incertidumbre que es normal tener lo interpretan de una forma negativa que les lleva al punto de perder el control sobre sí mismo inundándose de esas sensaciones y obligándose a abandonar. Todos tenían algo en común: el corazón se les encogía por culpa de una ilusión...sus pensamientos. Cada uno de estos guerreros se comían la cabeza pensando en que el hombre que tendrían en frente sería superior a ellos, en que el público no estaría de su lado, en que el cansancio sería superior a sus fuerzas...perdieron en su imagincación mucho antes que en la realidad, pero la mente es algo tan curioso que a pesar de no entender apenas un tres porciento de lo que procesa tiene el poder suficiente para convertir en real lo imaginado, para proyectar los pensamientos que en ella tenemos al exomundo y convertirlos en algo tan tangible como deseemos que sean, para convertir lo irreal en real.
Podemos entrenar nuestro cuerpo hasta el punto de que nuestra fuerza, fondo, agilidad y demás aptitudes físicas sean las perfectas, tener el corazón predispuesto para aceptar cualquier reto, entrenar más horas que el resto de compañeros, tener una alimentación y una suplementación dietética idónea...pero si nuestra mente está embotada de pensamientos negativos y contraproducentes que aun siendo mentira -en principio- nos estén continuamente autoconvenciendo de que no puedo, no soy capaz, no soy tan bueno, no me lo merezco...cualquier esfuerzo caerá en saco roto porque antes de que nos venza el adversario ya estaremos derrotados por nosotros mismos.
Hain caminos muy diversos por los que podemos controlar la mente y convertirla en un útil a nuestro favor: el principal es ignorarla. Es cierto: como cualquier otro ser vivo -digan lo que digan- somos racionales, pero nuestra razón debe limitarse al aprendizaje cognoscitivo, es decir, al proceso mental que hacemos cuando por ejemplo leemos un manual de instrucciones o atendemos a una explicación...nuestra razón hace que surjan una serie de procesos pensantes mediante los cuales nos empapamos de los conocimientos que estamos recibiendo. El problema está cuando ese razonamiento o proceso pensante no lo utilizamos como un medio de asimilación, sino como un medio de creación: en lugar de usar el cerebro para procesar datos, lo usamos para crearlos y ahí radica el problema, ya que, es cuando comenzamos a crear ideas o bien directamente negativas que achantan nuestro ánimo o bien ideas excesivamente positivas que a menudo no están en concierto con la realidad, pues esta no depende únicamente de nuestros pensamientos y de ahí que a veces lleguemos a estados de decepción y/o frustración al no concordar lo que ocurre en nuestra cabeza con lo que ocurre en la realidad. Por lo tanto, la mejor manera de que nuestra mente no sea una enemiga es no desarrollar pensamientos ni ideas preconcebidas dentro de ella...y cuando estas surjan de manera inconsciente -a todos nos ha pasado que la mente pega a divagar por sí sola- dejar que esos pensamientos, que esas imágenes y sonidos que se están creando en nuestro cerebro fluyan, pero jamás debemos tratar de detenerlas, porque si no lo que estaremos haciendo es precisamente centrarnos en ellas y entraremos de nuevo en el proceso de creación. Al fin y al cabo, cuando sucede una riada nadie sensato se pondría en mitad del curso del agua a intentar frenarla, sino que se apartaría a un lado simplemente a esperar que ese agua desaparezca por sí sola.
A parte de no recrearnos en nuestras ideas mentales, ya sean agradables o no, tampoco deberemos hacer un esfuerzo consciente a la hora de actuar. Como dije en el párrafo anterior, la razón nos sirve para aprender, pero si actuamos de una manera racional, pensando todos y cada uno de nuestros gestos, golpes, palabras, miradas...lo que estaremos haciendo es entorpecer el buen desarrollo del acto que queramos conseguir y, por lo tanto, nos estaremos impidiendo conseguir el fin que deseamos. Una vez que hemos interiorizado una técnica, un nuevo dato ¿porqué demonios pensamos en el "cómo se hace" mientras lo hacemos? A la hora de actuar debemos hacerlo de forma intuitiva, rozando la inconsciencia, sabiendo que los conocimientos están ahí sin necesidad de que nos centremos en ellos cuando los estamos poniendo en prática: no hay que focalizar lo que hacemos, sino el objetivo que queremos conseguir con lo que hacemos, dejando que las acciones fluyan por sí solas...después de todo, nosotros solo somos el medio de nuestros actos, pero nunca los actos en sí mismos.
Igualmente si a pesar de repetir una y otra vez la misma acción fracasamos constantemente debemos, por un lado, cambiar esa acción por cualquier otra dentro de la misma línea -por ejemplo, si no consigo partir una sandia usando el cuchillo de forma vertical lo usaré de manera horizontal- y si esto no da resultado, quizás sea la hora de cambiar de herramienta -si el cuchillo me es inútil de cuaquier manera que lo utilice, probablemente deba de utilizar un serrucho, por muy absurdo e imprevisto que me parezca-.En las artes marciales, por ejemplo en el kickboxing, sería algo así como si siendo incapaz de noquear o tan siquiera rozar a mi oponente por medio de ganchos de izquierda y de derecha, entonces será la hora de usar los directos...y si la cosa tampoco funciona, debería plantearme si no sería mejor usar las piernas contra ese adversario, por muy bien que yo utilice los puños.
Al mismo tiempo que si al embarcarnos en una empresa no teniendo éxito en esta debemos cambiar tanto las acciones que nos llevan al fracaso como las herramientas que estemos utilizando si no da resultado lo anterior, también es inútil centrarnos en el fallo, lo cual nos llevará únicamente a la ansiedad, frustración, desesperación, inactividad y, por último, a la derrota...Más bien deberíamos centrarnos en el problema que se nos ha planteado. Por ejemplo, si haciendo una multiplicación soy incapaz de resolverla, jamás daré con la solución si uso mi cabeza para darle vueltas a que "soy malo en matemáticas y no doy con el resultado"...así que es mejor usar mi cerebro para centrarme más concienzudamente en los procesos que he de desarrollar para realizar dicha multiplicación sin darle importancia al hecho de que estoy fallando. Al fin y al cabo "*en el problema está la solución".
Tampoco eschucharé voces ajenas: a menudo los luchadores oímos cosas del tipo "ganó porque el otro era un paquete", "tuvo suerte y nada más", "nunca va a ser tan bueno como...", o "es el mejor luchador del gimnasio", "te vas a fumar a ese tío", "vas a ser un gran campeón"...Tanto a unas frases como a otras hain que hacerles caso omiso: en el caso de las primeras porque a menudo las dicen personas frustradas y envidiosas que siendo incapaces de obtener los resultados que desearían, buscan hacer daño a quienes están a su alrededor para hacer realidad aquello de "mal de mucho consuelo de tontos"...y en otros casos, esas frases las dicen personas que sí tienen éxito en lo que hacen, pero están llenos de vanidad: desean sentirse más grandes de lo que son -lo cual encierra un enorme complejo de superioridad y/o falta excesiva de atención- haciendo sentirse pequeños a los demás, lo cual solo dará resutltado si le damos importancia a sus palabras. En el caso de los elogios, tampoco es bueno hacerles caso, porque a menudo lo dicen también personas frustradas que son capaces de engañar a quienes les rodean con tal de sentirse partícipes en el éxito ajeno aunque este sea una ilusión, por lo que si le prestamos atención a sus adulaciones podemos caer en una peligrosa autoconfianza ficticia y dejar de prepararnos como es debido. Si debemos escuchar a alguien es a nosotros mismos y, como vamos viendo a lo largo de este texto, más bien poquito: del ánimo y la fe, a la autocompasión y el autoengaño, hay una línea más bien estrecha.
Como vemos, ya sea para pisar un tatami y competir o para algo tan cotidiano como charlar con un amigo, debemos poner el corazón por entero, el cual está regido, sobre todo, por la mente la cual puede ser la mayor aliada o la mayor enemiga. Espero que con estas palabras si no han aprendido algo nuevo con ellas, al menos sí les haya suscitado el deseo de buscar el control de la mente, sea por el cauce que sea. Por último si me lo permiten, les dejaré una serie de consejos para apaciguar la cabeza que si bien no están contrastadas "científicamente" al menos mi experiencia me dice que, por lo menos, daño no hacen:

-Busquemos algo de tiempo -lo ideal es una hora al día- simplemente para desconectar dejando la mente en blanco, perdiendo la consciencia de todo y de todos -aún de nosotros mismos-.Se que es difícil hacerlo con las responsabilidades que tenemos y que habrán personas a las cuales no les es posible dedicarse tanto tiempo teniendo que ocuparse de un trabajo, una familia, un negocio...pero aún así intentémoslo: aunque sea mientras nos duchamos o aunque sacrifiquemos esa media horita de tele o lectura antes de dormir por ese rato en paz con nosotros mismo. En cuanto al medio es sencillo: para evitar que cualquier pensamiento nos haga presa de él, coloquémonos en la posición más cómoda que encontremos, cerremos los ojos y concentrémonos únicamente en la respiración, en notar como el aire entra por la nariz y sale por la boca.

-Procura saludar al menos a una persona diaria -cuantas más mejor- con un abrazo. El simple contacto con un ser querido hace que nos despejemos aunque solo sea por unos segundos...segundo a segundo se hace el día.

-En línea con lo anterior, busquemos hueco para acariciar o simplemente observar a un animal, aunque no tengamos mascotas...seguro que vivimos cerca de un parque lleno de palomas o cerca de un callejón con algunos gatos: echemosles de comer, veamos como actúan, oigámosles cantar...el simple hecho de distraernos un rato con los bichillos nos hará mucho bien.

-Busca la enegría del agua: se dice que tenemos unos "huecos faltos de ionización" y que el agua los rellena. No se si será por eso o no, pero si estoy seguro de que cada vez que voy a la playa y juego en el mar me siento cansado al rato, pero después de ese "malestar" me encuentro con una vitalidad mayor que antes de meterme en el agua. Quien carezca de mar, que busque un lago o un río o simplemente que se duche con agua más bien fría: verá como minutos después se siente lleno de energía.

-A diario haz como mínimo una cosa que te de miedo, sobre todo si lo que vas a hacer es propenso a dejarte en ridículo. No tienen que ser cosas como tirarse en paracaídas: bastará con tener una pequeña conversación con un desconocido si somos tímidos o con pedirle perdón a alguien si somos rencorosos. Les aseguro que el simple hecho de ir superando pequeños temores nos irá liberando cada vez más y más de nuestros prejuicios, ideas negativas, ansiedades...en definitiva, de nosotros mismos.

-De vez en cuando haz algo nuevo. Va muy en relación con la idea anterior -al fin y al cabo el mayor miedo es a lo desconocido- y, por eso mismo, basta con pequeñas cosas, como probar una nueva comida o afeitarnos del todo si llevamos con barba muchos años...si sale mal no pasa absolutamente nada: nuesta comida favorita seguirá ahí y la barba volverá a crecer.

-Lee cuanto puedas y escucha música, aunque sea un par de páginas de cómic o una melodía infantil: son dos buenas formas de desenfocar la mente y, sobre todo, de aprender.

-Cuando te sientas triste o muy solo y no tengas medios de contactar con nadie, recuerda cosas alegres que te hayan sucedido con personas con las que en la actualidad no tengas mala relación. No es negativo, como sería imaginar cosas alegres: si las recordamos es porque sucedieron y, por lo tanto, nunca van a entrar en discordancia con la realidad, por lo que no hay riesgo de meterse en un estado de decepción, frustración, etc.

-No consumas drogas, incluyendo el alcohol y el tabaco: dan una falsa sensación de placer por el "subidón" artificial de endorfinas que cuando pase te dará una gran tristeza y ansiedad. Incluso es conveniente eliminar de la dieta los refrescos y evitar todo aquello que contenga azúcar refinada.

-No creas que pierdas el tiempo dedicándote a hacer tareas repetitivas y "no productivas" como papiroflexia o hacer un solitario: te mantendrán la mente concentrada en la propia acción lo cual te ayudará a relajarte.

-Si somos religiosos recemos a diario y en caso de no serlo, simplemente desahoguemos nuestros problemas, alegrías, temores, dudas...hablando en voz alta como si nos dirigiésemos a un ser querido. Si elegimos la opción de rezar, no es necesario hacerlo de manera "prefabricada" si no nos apetece (recitar salmos, suras, mantras...): simplemente bastará con hablarle a Dios como le hablarías a un buen amigo. Es conveniente hacerlo tanto al empezar el día como al acabarlo.

-Cuidemos nuestro aspecto personal, pero por nosotros mismos: nunca cambies tu estilo de imagen por alguien ni te sientas acomplejado si no eres los suficientemente guapo. Vístete y péinate -si no eres calvo- de la forma que te haga sentir más hermoso o, como mínimo, menos feo. Nunca uses maquillaje, visutería/joyas ni mucho menos cirujía estética si te lo puedes permitir, pues son cosas que te darán una imagen falsa de ti mismo que poco a poco te irá agobiando con la idea de "ser perfecto".

-Nunca busques ser "el mejor", simplemente busca mejorar: siempre habrá quien nos supere y aunque lleguemos a ser los mejores en algo, aún después de muertos habrá quien nos venza. Simplemente haz las cosas porque disfrutas haciéndolas, sin pensar en la competitividad, aun cuando compitas: lo importante es divertirse dando el 100% del que seas capaz tú, no aquel. Después de todo la victoria y la derrota solo son conceptos y el verdadero triunfo reside en la lucha constante.

Bueno estoy seguro de que se me quedan muchas ideas en el tintero simplemente porque no las se. Espero que disfruten y que sean felices hoy.

*Cita de Bruce Lee incluida en su libro El tao del jeet kune do.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Nunca es tarde...

Bueno, que el título de la entrada no me disculpe: prometí un texto literario para ayer, pero por distintas circunstancias pude ponerlo hoy lunes...ruego que si no el título ustedes si sepan disculparme. Ahí les dejo mi nuevo relato, el cual si les soy sincero no he revisado, así que solo espero que la calidad al menos no sea peor que en los anteriores jejeje. Muchas gracias, espero que les haga reflexionar:


El pleito perruno
Hace tiempo formaron jauría algunos perros procedentes de cada una de las ocho islas diferentes que habían en África separadas por el mar, unidas por la historia común. Estos perros decidieron organizarse en democracia repartiéndose el trabajo a partes iguales según sus cualidades: de esta manera unos se encargarían de la cazería y recolección de agua, otros de la educación de los cachorros que fueran naciendo en la manada, los considerados sabios de la administración y reparto de las riquezas, los unidos a la naturaleza de la espiritualidad del grupo y así hasta dejar cubiertas cada una de las necesidades básicas de cualquier sociedad, hasta el punto de que los animales gozaban de tanta abundancia únicamente con los recursos de su propia nación que no solo no necesitaban abandonarla para sentirse felices, sino que descubrieron en sus ocho islas el secreto de la paz perpetua. Durante siglos transcurrió la apacible vida de los canes sin que nadie los importunara, siendo alabados por los filósofos del sureste hasta el punto de que estos hicieron de las ocho islas su lugar de reposo eterno.
Un buen día, mientras las crías mamaban tranquilamente de los pezones de sus madres y algunos perros viejos discutían sobre épocas pasadas a la orilla del volcán, llegó por barco un hombre extraño desde el continente, pero no desde el continente padre del origen, sino del que estaba más arriba. Este forastero llegado del ¿antiguo? continente penetró brutalmente en el arena de una de las playas caninas donde fue acogido, pero no invitado. Pocos perros le gruñeron, los que más no le dieron importancia y solo algunos, quizás los más inteligentes, se acercaron hasta él con el rabo erguido y olfatearon sus extraños ropajes: espantados por el olor a muerte huyeron despavoridos y se adentraron en las montañas para avisar a sus líderes. El extranjero aún seguía allí, sentado sobre un cofre en el que revoloteaban algunas moscas.
Cayó la noche. El extraño observó como desde la montaña bajaba un perro enclenque, pequeño, vizco y de caminar inseguro que se acercó tanto a él que notó la humedad de su ocico.
-Soy Fernando-dijo el perrango dándole la patita a su futuro.
-Yo Parco-contestó el humano-.Vengo a ofrecerte un trato...una mejora de vida.
-Explícame-dijo el perro sonriendo.
El extranjero abrió el cofre y de él emanó una peste tan fuerte, de estas que entran por la nariz y se te pegan en el centro de la garganta, que hasta el dueño del tesoro arrugó la cara y reculó un par de pasos para evadirse de la jediondez. Dentro del cofre, habían trozos de carne putrefacta: tanto que ya se les veía el verde. Las moscas en potencia se arrastraban por las paredes del baúl, pues incluso ellas trataban de huír de los pedazos de cadáver que inundaban el recipiente. La sangre de las partes despiezadas de algún pobre infeliz animal, se coagulaba en el fondo del arcón.
-Me he dado cuenta de que en vuestras islas faltan cosas. Tenéis tranquilidad, juegos, descanso...pero os faltan lujos. Vivís en chozas y coméis nimiedades. Ahí -dijo haciendo una señalización hacia el cofre con la cabeza- tengo lo que necesitáis: un alimento de primera, solo digno de los lobos ibéricos. Y en mi barco, donde tengo más baúles como este, os traigo herramientas y materiales que jamás habeís visto en estos islotes con los que os construiré hogares de verdad. Yo tan solo os pido alojamiento en vuestras costas y disponer de los recursos de este archipiélago...lo justo para vivir decentemente.
El perrucho se quedó pensando unos instantes, no en su pueblo como pensaron aquel fatírico día el resto de perros, sino en el negocio.
-¿Y qué debo hacer yo?-preguntó-.Es decir, ¿qué salgo ganando yo con esto?
El hombre sonrió y pareciendo que recitara un guión que ya había vomitado en otras partes del planeta dijo:
-Como todo líder tendrás que sacrificarte por tu comodidad: no comerás de la carne del barril, sino del ganado cebado en pastos verdes...y tampoco  vivirás en las casas que ofreceré a los de tu jauría, sino que vivirás conmigo en mi palazucho...eso sí, como perro doméstico. Todo líder debe hacer sacrificios-en ese momento volvió a sonreír mirando directamente a los ojos del perro, el cual le devolvió la sonrisa y asintió: nadie lo supo hasta siglos más tarde, que con ese pacto llegó la putrefacción y luego pérdida de una cultura, de una identidad.
Fernando se reunió en consejo con la jauría y explicó lo acontecido a su pueblo, el gran trato al que había llegado con el homber, con el salvador, con el benefactor del continente. Todos los perros quedaron maravillados, excepto uno, curiosamente el mayor de sus generales, Toramas, el cual desapareció sin un solo ladrido y se retiró a la selva -sí, antes habían selvas aquí- hasta que violaron su alma y lo obligaron a salir.
Una vez diron vía libre al extranjero, este mandó a venir a más compañeros, los cuales aparcaron sus barcos en diferentes playas del archipiélago. De los navío sacaban madera carcomida por el tiempo y los parásitos, además de cientos de cofres cargados con carne rebozada por huevas de moscas verdes. El  material traído desde el continente se lo daban a los perros para que hicieran sus hogares, mientras que los hombres talaban las palmeras y dragos más antiguos para fabricar sus propias casas. Algunos canes se negaron a usar la materia prima extranjera, ya que, no alcanzaban a comprender porqué no debían seguir viviendo en cuevas como llevaban haciendo centurias en las que nunca les fue mal: mas cual no sería su sorpresa, cuando llegando a las galerías donde esperaban encontrar sus antiguas moradas, vieron a los extraños orinando, defecando y esputando en ellas...igualmente, cuando fueron a visitar el goro para presentar su indignación, lugar donde los perros nobles se reunían para decidir en común sofre el futuro de la jauría, lo encontraron lleno de cerdos que los invasores habían puesto allí, obligando a los menseyes, guanartemes y otros reyes del pasado a largarse de sus islas hasta el punto de convertirlos en esclavos en países grises y fríos, lejos del sol, de los cuales nunca habían oido hablar. Aquellos perros que quisieron regresar a sus hogares, al ver ese dantesco panorama, se impregnaron de ira hasta el punto de reventarles los ojos por la sangre y se dirigieron en masa hacia la selva con la idea de morder a sus indeseados vecinos...ninguno imaginó que la nueva raza llegada del continente tendrían palos que escupían bolas de metal capaces de descuartizar el cuerpo de un perro hasta el punto de dejarlo irreconocible. Y así fue. La gran mayoría murió en el ataque y aquellos que sobrevivieron fueron capturados por los destructores para arrancarles los miembros en vida, despellejarlos aun estando conscientes, partirles los hocicos en trozos diminutos, hasta que por fin los decapitaban para poner sus cabezas en picas como advertencia hacia los otros perros.
Esta fue la primera batalla. Esta fue la primera derrota. El resto de perros, viendo la suerte de sus compañeros, se impregnaron esta vez de terror, hasta el punto de que ninguno protestó cuando los hombres decidieron disminuir la ración de comida que a diario sacaban de los cofres. Hubieron atisbos de valor, pero de baja calidad, pues solo consiguieron que el mayor gesto de revolución fuera llevar a Fernando sus quejas.
-Estoy con las patas atadas-dijo Fernandito con su flamante nuevo collar de diamantes del que salía una correa hecha con piel de perro asesinado-hice un trato y los canes isleños somos canes de honor.
Cuando un pueblo tiene hambre abandona el estudio y cuando un pueblo es ignorante es fácil de convencer: así que los perros, aunque estafados y traicionados, no pudieron competir con el rugido de sus estómagos que no les permitía tener luces para contestar al argumento de Fernando. Regresaron a las chabolas, tratando de no rozarse demasiado con los cadáveres sobrecomidos por los guirres.
Así pasaban los años, las décadas...un espíritu fatalista cegaba a muchos perros que creían merecerse esta suerte por pecados del pasado; otros se inundaban de la idea mas mortífera del mundo, la esperanza vacía, que los llevaba a suponer que si la penuria vino del continente, la salvación procedería de él también...lástima que esta opinión dure hasta nuestros días; unos pecos pensaban en la revuelta, pero eran tan pocos y sentían tanta fatiga, que el ideal pasaba a ser utopía y la utopía a ideal desechado. Sea por una cosa o por otra, los isleños no movían un dedo y se limitaban a mirar envidiosos la calidad de vida que existía en el continente...y en sus invasores.
Las perras parturientas se ladeaban de un lado a otro, vendiendo su vagina a cambio de un trozo de carne del cofre podrido (¿o era al revés?), ya sin lehce en los pezones, por lo que los cachorros iban muriendo poco a poco de inanición...y los que no, morían devorados por sus congéneres, hechos trizas entre los colmillos de los perros más jóvenes, no tanto por el hambre, sino por el miedo al futuro que representaban los cachorros. La única raza de perros que se alimentaba debidamente y que gozaba de un techo que no estaba hecho con mierda y trozos de cádaveres, eran aquellos que siguiendo el ejemplo de Fernando decidieron convertirse en perros domésticos y llevar su existencia encarcelados en palacio, comiendo pienso -hacía décadas que olvidaron el sabor del baifo recién horneado- y durmiendo calientes a los pies de sus amos extranjeros. Lo peor de todo es que con el tiempo estos perros acabaron cruzándose con los humanos, formando una raza híbrida y extraña, con poca consciencia de su identidad y con demasiada disponibilidad para dejarse mandar por lo continental.
Un buen día, el primero perro doméstico que tuvo las islas, bajó de palacio. Lo primero que notó la jauría es que algo había cambiado en su modo de expresarse.
-Os traigo un mensaje de los amos-comenzó a decir-.Tenéis hambre, pasáis frío, os matáis unos a otros como zombies...Los hombres han decididio daros una oportunidad y podréis vivir en palacio con nosotros con una sola premisa: debéis doblar vuestras cuatro rodillas ante Parco, el señor de las islas.
La indignación fue en aumento: tanto creció, que Toramas, quien había permanecido latente, a la espera, en el desierto -la selva hacía muchos años que fue diezmada por la ambición de los hombres-salió de su particular destierro, junto a siete perros más a quienes el pueblo daba por muertos -junto al antiguo general formaban ocho, uno procedente de cada isla- y se abalanzaron contra Fernando. El ruido de los dientes contra la carne y los huesos del traidor era a un tiempo grandioso y asqueante. Los perros de palacio vieron la escena y salieron en desbandada a socorrer a su jefe...al ver esto, los pocos indígenas que quedaban aun en pie, aquellos con los que el hambre, la enfermedad y la apatía no se cebó demasiado, formaron colición para atacar a sus antiguos hermanos, los perros domésticos; que lástima que esa coalición no fuera formada para luchar contra los hombres. Canes de uno y otro lado acabaron ensangrentados, rotos y muertos, mientras que los verdaderos asesinos almorzaban en los diferentes comedores del castillo. Los únicos perros que quedaron con vida fueron los pocos cachorros y cachorras que demasiado enclenques para correr, se quedaron en sus camas.  Lo peor de todo, es que con el tiempo estos cachorros crecieron y en vez de fornicar entre ellos, acabaron cruzándose con los humanos, formando una raza híbrida y extraña, con poca consciencia de su pasado, con mucho desconocimiento de su identidad y con demasiada predisposición a dejarse mandar por el continente. Hoy en día casi todos los habitantes de las islas comen bien, tienen buenas casas, disfrutan de buena salud y hasta olvidaron las rencillas del pasdo con los humanos, pero desgraciadamente ahí siguen, mirando más allá del mar, esperando que alguien de fuera los salve de sí mismos...¿porqué no encontrarán la felicidad en su archipiélago?Los antiguos, lo preconquista, así lo hicieron.
De esta historia consuela saber que en una plaza, de una de las tantas que hay, en una de las tantas capitales isleñas, las estatuas de ocho perros puestas frente la catedral hacen justa memoria de Toramas y sus siete guerreros...¿que porqué se que son estos ocho perros y no otros? Porque cuando me acerco mucho a sus hocicos, veo resbalar las lágrimas de la vergüenza.

NOTA: primero en cuanto a cuestiones ortográficas. La palabra mencey (y por extensión menceyes), como acabo de escribirla ahora se supone que va con "c" en vez de "s", es decir, que no es "mensey/menseyes" como escribí en el texto -y como escribiré a partir de ahora cada vez que me surja la necesidad de utilizar dicha palabra-,al igual que "jediondo/jediondez", etc., sería "hediondo/hediondez"...pero en el primer caso me niego a escribirla con "c", pues es una palabra aborigen de la isla de Tenerife, cuya lengua, como la del resto de las islas, carecía de grafía, así que al darle una representación gráfica-escrita, lo haré en el español con los rasgos de Canarias, es decir, con el seseo, por lo que veo más lógico escribir mensey , que mencey...y en el caso de jediondo y sus derivados, puedo asegurar que en casi 24 años viviendo en las islas jamás he escuchado a un solo canario decir "hediondo", por lo que deduzco que en nuestro archipiélago es así como debe escribirse (en otro momento explicaré porque entonces sí escribo "cabeza, zorro...", en vez de "cabesa, sorro...". Y a nivel de contenido, mi intención con este texto está muy lejos de ofender a españoles de otros territorios que no sean las canarias, porque a parte de que aunque pocas, sí son muy buenas las relaciones que mantengo con determinadas personas de la península y Melilla -a día de hoy por desgracia no conozco a nadie de Ceuta o Baleares- mi intención con el texto es hacer ver a los canarios que no podemos estar continuamente esperando a que "nos rescaten", ya que, a parte de que no hay motivos por los que ser rescatados de nuestras islas, si queremos mejorar -pues obviamente hay muchísimo por mejorar en esta tierra, al igual que en todas- debemos empezar por conocer nuestra historia para no repetir errores, unirnos dejando de lado estúpidos piques y guerras entre islas y, sobre todo, debemos dejar de esperar y empezar a actuar. Un saludo.

domingo, 31 de octubre de 2010

Ferocidad filipina

Lo prometido es deuda: como avisé ayer, mi buen amigo Orlando Díaz Gutiérrez, cinturón negro de bjj (el más antiguo de Canarias) y experto en jeet kun do y arnis-eskrima, más popularmente conocido como kali filipino, nos regala un artículo sobre el arte marcial más mortífero y conocido de este archipiélago asiático. Desde ki-enelpapel le doy las gracias por compartir con nosotros sus años de sabiduría.

El arte de adaptarse a los nuevos tiempos
Se dice que todo arte marcial es un fiel reflejo de la cultura del país al cual pertenece, en este caso cuando hablamos de las Artes Filipinas podemos confirmar el dicho...recuerda que el origen de un arte marcial por excelencia se basa en la pura eficacia en combate.
Lo que realmente sorprendente es que el KALI ARNIS ESKRIMA es un arte que no se estancó, sino que siguió evolucionando y adaptándose al paso del tiempo hasta llegar a la actualidad, con un realismo más que demostrado con el rodar de los años.

Para mi el tener la posibilidad de expresar en este artículo la grandeza de la historia de un pueblo plagado de invasiones, intentos de conquistas y guerras...me resulta bastante agradable de hacer, pues no he encontrado un estilo que se adapte tanto a mí como lo hace este en sí y cuanto más investigo y desarrollo, más me doy cuenta de que aunque no hay ningún sistema que abarque todas las posibilidades y variables de un combate real, este es uno de los que mejor se acerca en este sentido...y con diferencia.
Con vuestro permiso emprendemos un pequeño viaje, con sigilo y atención, hacia unas islas( Filipinas), cuya situación merodea el sudeste de Asia y está compuesta de unas 7.107 aproximadamente, de las cuales solo 730 están habitadas, para demostrar el trabajo continuo de unas islas muy, pero que muy guerreras.
La ya temida experiencia de tener que enfrentarse a diferentes imperios a lo largo de los siglos como los españoles, portugueses, japoneses, norteamericanos...y la continua influencia de civilizaciones y culturas tan dispares como los malayos, indonesios, chinos, indios, musulmanes e incluso algunas teorías apuntan a persas y egipcios, no mermaron la moral de los habitantes de estas tierras: al contrario , incluso les ayudó a forjar y pulir uno de lo sistemas de guerra mas eclécticos y completos que actualmente se conocen . Pero, ¿que os parece si vamos por partes? ¿Cómo se llama este estilo ? Existen tres palabras que definen a la perfección en cualquier parte del mundo las artes marciales filipinas,y están son kali, arnis, eskrima:

La palabra Kali proviene de diferentes palabras "Kamot" y "Lihok". "Kamot" significa mano o por extensión, cuerpo y "Lihok" quiere decir movimiento. Por lo tanto la traducción de Kali es "el arte del cuerpo en movimiento". Como sabemos los conquistadores españoles invadieron Filipinas en el siglo XVI y el conocido conquistador Fernando de Magallanes fue uno de los primeros personajes en encontrarse de cara con los palos filipinos, en una pequeña isla de Mactan fue parado por Lapu Lapu y sus hombres. Los invasores españoles eran buenos luchadores con la espada y la daga y los nativos pronto absorbieron su técnica y averiguaron cuáles eran sus puntos débiles ( eran muy buenos en eso de copiar movimientos y aprender de sus errores). Cuando los españoles tomaron el control de las islas , el arte del Kali fue prohibido y se comenzó a enseñar a escondidas de padres a hijos, bajo una danza llamada sayaw, que servía para camuflar el arte.
Pero su originalidad a la hora de entrenar de un modo clandestino, hizo que fueran mejores: desarrollaron una serie ejercicios y secuencias tanto con armas como con mano vacía para potenciar sus ya temidos atributos. Hoy por hoy, es el único estilo en el mundo que hace especial hincapié en el entrenamiento con armas (palos, machetes, cuchillos, etc.) para después trabajar mano vacía y este concepto tiene su lógica,ya que si habitúas y acondicionas tus reflejos,mecánica corporal... a la velocidad de un bastón o al corte de un cuchillo, a mano vacía después triplicaras tus atributos.



Dependiendo de la zona de Filipinas se trabajaban diferentes estilos, llegándose a conocer mas de 100 estilos, algunos pasados de generación en generación por miembros de la familia:
-En el Norte : se utilizaban más los palos y espadas largas, con distancias largas, poco empleo de boxeo sin armas.
-En el centro: espada y daga para la distancia media corta, tenían una buena técnica de mano vacía
-En el Sur: las conocidas tierras moras que nunca fueron conquistadas, se entrenaban con palos y espadas y teñían una sofisticada técnica de lucha sin armas.



Su idea del entrenamiento no es la de acumular técnica, sino más bien desarrollar cualidades como la sensibilidad, el instinto, la coordinación, la fluidez, los cambios de ritmo...que son lo que realmente determinan y afirman la habilidad de un luchador.
Aunque hay muchísimos estilos ,también es cierto que determinados conceptos son comunes en todos,a tener en cuenta:
Zoneo
Es la habilidad para colocarnos mediante los desplazamientos en posiciones para poder defendernos, esquivar o poder contraatacar con nuestros golpes,atrapes...
Fluidez
Este es un concepto bastante amplio para definir, pero nos quedaremos con que crearon miles de ejercicios donde la única idea es dar continuidad a golpes, bloqueos, posiciones... sin pararse ni estancarse, ya que, un solo un segundo de duda puede resultar desastroso en una situación real.
Chequeo
Es la acción de neutralizar con nuestros movimientos, los de nuestro adversario para que no continue su ataque o para saber llevarlo donde queramos: tener un control es muy importante para poder asegurar nuestra integridad y poder progresar.
Un arte guerrero muy completo conocido por su trabajo de armas y menos quizá por su trabajo de mano vacía.
He intentado ser lo mas ameno y conciso posible a la hora explicar cuales son los conceptos básicos que denominan un estilo de combate...Adaptación a los nuevos tiempos. Si con el hecho de tratar informarte sobre una forma de vida, te doy una idea mas elaborada del tema en cuestión me daré mas que satisfecho.
Graciasss.

sábado, 30 de octubre de 2010

Para leer un rato

Bueno aquí está uno de los dos textos literarios que pondré cada semana. Hoy he vuelto a hacer trampa y puse uno que escribí hace un par de meses: mañana domingo palabra que pondré uno nuevo, que estoy haciendo desde el miércoles. Además, contaremos con la colaboración de Orlando Díaz Gutiérrez en el apartado de artes marciales. Sin más dilación, aquí dejo el texto...espero que si no les gusta al menos les haga pensar.
EN EL CAMINO NOS ENCONTRAREMOS
Probablemente la calle de mayor cultura que exista en la capital de provincia, ya sea por su nombre, Tomás Morales o por su empeño en centralizar la inmensa mayoría de los recintos académicos, desde los institutos y el campus de Humanidades, hasta el gobierno y el Pueblo Canario, con su museo de arte modernista en el interior. Una calle continuamente en obras, con las mezcladoras de alquitrán en constante vómito de renovación, creado a base de sudor y dinero público, al tiempo que en las calles de los puticlubs, dos o tres más abajo de la culta, tira de espaldas la peste al agua fecalizada de esa alcantarilla rota y supurante desde hace ya más de cuatro años: se parchean con losas de metal las grietas de la tubería gorda que expulsa la mierda, en un intento paralelo por parchear una ciudad cambiante e igual de jedionda, que pretende continuar bajando más y más las calles de las prostitutas, con sus jacosos, sus camellos, sus hijos de puta-en el sentido más literal del término-, sus viejos verdes y demás infrahumanos, hasta un Atlántico capaz de tragar con todo, como ha venido haciendo con los talentos isleños despreciados y con los cerebros prodigiosos obligados voluntariamente a marchar hacia Madrid, con la única esperanza de que el mar los ahogue a todos y sus cuerpos sean devorados por las morenas, para así acabar con el problema y no verlos más nunca, mientras en la calle del medio, sitio del templo evangélico y de la iglesia católica locales, feligreses de ambas confesiones ruegan porque las prostitutas consigan una vida mejor, porque los ancianos y los niños no estén desamparados y porque los drogadictos logren curarse del mal que los atormenta. A cada golpe de pecho, a cada cuenta del rosario, a cada alabanza gritona miran de reojo para asegurarse de que Doña Tal hoy no trajo las perlas, de que Menganito lleva puesta la misma blusa de ayer y de que Fulana no puso mas de cincuenta céntimos en la cestita. Al finalizar los actos, salen por la puerta de atrás, pues en la principal vuelve a estar ese hombre manco y sin duchar con un vaso de plástico lleno de cobre rumbriento. Misa y culto terminan a las ocho de la noche, hora que coincide con la salida de los estudiantes universitarios del turno de tarde: animados por el inminente fin de semana, caminan despacio paladeando el anochecer clarito por no haberse cambiado la hora aún, bromeando sobre los compañeros, comentando la ultima lección, quedando para esa noche...las personas van y vienen de las diversas calles que se unen tan solo por las esquinas y los pasos de cebras. Las viejitas que viven detrás de las iglesias se agarran bien el bolso y se aferran del brazo de su amiga, a la que pondrán a caldo nada más atravesar el portal, después de darles un beso. Los sintecho-homeless, según esa manía de aceptar cualquier foraneidad como un síntoma de avance-piensan en que todavía les queda pasar la noche sin que los escupan, los meen, los quemen o simplemente, sin que los despierten. Los estudiantes ateos llevan camisetas antisistema que sus padres les regalaron por nochebuena, con aes rojas en el pecho y símbolos independentistas cuyo significado desconocen y se ponen unicamente con el fin secreto de impresionar a niñas jipys que por revolución entienden ataviarse con pulseras de los chinos y llevar calcetines de colores distintos, en plan Punky Brewster.
-En la Casa de África el miércoles que viene dan una conferencia sobre la guerra del Sudán y sus repercusiones en el continente-comenta un chico matriculado en segundo de historia a su amigo-.Deberíamos de ir, que es una buena forma de concienciarse.
-Pero es que ese miércoles hay una fiesta erasmus-responde.
-Bueno, pero la conferencia empieza a las ocho y lo otro sera a partir de las doce, por lo menos. Además, si nosotros que somos estudiante, no nos preocupamos de la problemática mundial, ¿a quién va a interesarle?¿A los políticos que no hacen más que gastar en chorradas?
La conversación fue cortada porque el móvil con mp4 integrado y cubierta de titáneo, con cámara fotográfica de ochenta gigas, bluetooth y diez juegos de la sega megadrive, le sonó al muchacho. Era su madre, que lo llamaba para ver si necesitaba dinero para salir esa noche y mientras conversaban por la acera, un vagabundo, con pinta de alcohólico, les venía de frente: era conocido por la zona y le llamaban el "Pápa Noel" dado su barba blanca y espesa, llena de liendres y minúsculas arañas de esas que uno se traga sin darse cuenta mientras ponen huevos en la piel. El hombre caminaba con las piernas abiertas, al estilo sheriff del oeste, más que por la borrachera crónica que siempre traía, por la costra de mierda seca y amarillenta que se le empegostaba desde el origen-el ojete, claro está-hasta casi la totalidad de los dos muslos: esta costra se le descorchaba como la pintura demasiado hinchada por la humedad que se va desprendiendo de una pared hace tiempo olvidada, con la que nadie quiere rozarse. El picozón de la caca hacía que no parara de rascarse, por lo que sus uñas cobraban un olor fétido y una tonalidad negra por la putrefacción. Uno sabe lo del culo de este individuo, pues aunque de cintura para arriba iba atabiado con una elegante blusa de botones que tú tiraste por rompérsele el bolsillo, de cintura para abajo llevaba nada en los pies y un panatalón de chándal, marrón, parecido al de Muhhamad Alí en aquel anuncio-spot, si queremos ser tomados en serio-roto, de dormir en la calle, a la altura de las nalgas...Era un trapo informe, con hedor a vieja jareada por la zona del pene y bosillos aunque abiertos, imposibles de separar del resto del pantalón por estar empegostados con la cola del sudor, el ollín y los churretes de Don Simón. Cuando vio a los estudiantes, alzó la mano palma arriba por ver si le tocaba la lotería y estós se encaramaron a la pared más cercana como si esa mano fuese la de Muerte que venía a buscarlos: el que propuso lo de ir al tema del Sudán, el que hablaba por el móvil, el que le pedía dinero a mamá, añadió un gesto de asco hacia el hombre. No lo pudo controlar, pero asco igualmente.
El vagabundo cagado y jareado siguió adelante, sin percatarse mucho de la indiferencia estudiantil: efectos secundarios de que se te quemen las neuronas con el vino industrial puesto en tetrabrick. Al tiempo, el chaval terminó la conversación, tras sacarle a su madre treinta euros, con gusto de ella, porque el niño también tiene derecho a divertirse y reanudó la conversación:
-Pues lo dicho: si a nosotros no nos interesan las personas del tercer mundo, ¿a quién lo hará?
Hubo una pequeña pausa frente al escaparate de la pastelería alemana y como podía hacerse tarde para emborracharse antes de entrar en la disco el del móvil preguntó:
-¿Qué hora es?
-Son...-su colega subió el brazo para ver la hora en su reloj suizo hecho en Taiwán, momento en el que divisó sus playeras estadounidenses Nike hechas en China, sus pantalones españoles Zara fabricados en Marruecos y su polo francés Lacoste cosido en Pakistán-.¿Sabes lo que te digo?Que a ti y a mi, las personas del tercer mundo, nos importan una mierda.
Con esta sentencia entraron a tomarse un bretzel y un cortado leche y leche.

¿"Hubo personas" o "Hubieron personas"?

La respuesta en principio parece bien sencilla: no hay más que acercarse a una gramática normativa de la Real Academia Española y nos dirá que es "hubo personas" y, de paso nos explicarán que el verbo haber es auxiliar y que en construcciones compuestas pierde su significado. Entonces mi pregunta es: ¿si puedo realizar construcciones del tipo A:"Los niños han comido" que me impide hacer una oración del tipo B:"Hubieron muchos niños"? No podemos en unos casos afirmar que el verbo haber puede conjugarse en número y persona -como cualquier otro verbo- y en otros no. La explicación que se da con respecto a este hecho es que en la oración A haber funciona como auxiliar, es decir, complementa o "ayuda" si lo preferimos al verbo "principal" (comer) a tener significado, perdiéndolo el verbo auxiliar: algo en lo que están totalmente de acuerdo todos los lingüístas es que un signo lingüístico (una palabra) se compone de significante (forma) y de significado (sustancia) siendo lo primero la representación -fonológica/"gráfica" si nos referimos a la lengua escrita, fonética si nos referimos a la hablada- que encierra al segundo, es decir, el significante es el continente, es el "recipiente" que encierra al significado el cual no es otra cosa que ese chispazo o pulsión que sucede en nuestro cerebro cuando oímos una palabra. Según esta definición de palabra, ninguna de ellas puede variar ni mucho menos perder su significado -inmediatamente pasaría de ser una palabra a ser un mero ruido-, por lo que en una construcción compuesta del tipo "han comido" haber mantiene totalmente su significado que no es otro que el de "existencia de un elemento ya sea tangible o abstracto" (la oración "Hay comida" indica la existencia de alimentos y "Hay que trabajar" indica la existencia de la oblicación de trabajar). La problemática surge en que si aceptamos la idea que trato de expresar de que tan verbo es haber como comer en el ejemplo citado, ¿cómo analizamos la oración? Tradicionalmente se ha dicho que haber+verbo es todo núcleo verbal, pero si seguimos con la idea de que haber no es auxiliar y aceptamos el hecho de que un predicado no puede tener dos núcleos verbales, quedaría que en los verbos compuestos el considerado hasta ahora como "principal" no es sino un complemento directo del verbo haber:

           haber-->núcleo verbal + verbo-->complemento directo del anterior.

Además, otro aspecto que demuestra que haber no es un mero auxiliar en las mal-llamadas perífrasis verbales, es el hecho de que desde un punto de vista sintagmático la mayor información está justo en ese verbo, lo cual indicaré con el siguiente ejemplo:

Cojamos las oraciones "Los niños han cantado" y "Los niños habrían cantado". Si en ambas quitamos el verbo haber, se nos quedan "Los niños cantado" en los dos casos, por lo que tendríamos la misma información en ambas. Sin embargo, con "han" en la primera se nos indica que es una acción en pasado, mientras que "habrían" nos indica condicionalidad en la acción: lo más importante dentro del predicado desde un punto de vista gramatical es precisamente haber. No podríamos hacer lo mismo con cantar, pues aunque podamos conjugar haber como nos plazca, siempre que esté en concordancia con el sujeto, el verbo "principal" debe ir siempre en participio...Al fin y al cabo, siempre podré poner "Los niños hubieron/habrán/han/etc. cantado", pero jamás "los niños (haber conjugado) *cantan/cantando/cantaron/etc". Así que tan carente de significado no debe de estar haber en cuanto que encierra "la chicha" del predicado. Obviamente hay quien podrá decir que lo más importante comunicativamente es comer, puesto que nos indica lo que estan haciendo los niños, pero a la sintáxis, donde el sujeto no es aquel que realiza la acción -las acciones se realizan en la realidad, nunca en una frase y aquí no estamos hablando del mundo, sino de la lengua- sino que el sujeto es aquel sustantivo que concuerda en persona y número con el verbo y, por lo tanto, tan sujeto puede ser "Los niños" como "Las naves espaciales", lo que de verdad interesa es el número, el tiempo, la persona...en la que está construida la oración.

Otra explicación al hecho de que no solo es posible, sino gramaticalmente correcto preguntarse si "hubieron muchas personas" es que un signo lingüístico es verbo desde el momento que tiene conjugación (las famosas -ar, -er, -ir, que nos enseñaron en el cole desde pequeñitos), siendo este elementeo exclusivo de los verbos. Que yo sepa haber tiene conjugación (hab-er: tercera conjugación) y hasta donde yo sé a cualquier verbo se le puede añadir número y persona, así que no hay que hacer más un sencillo silogismo:

Si yo puedo conjugar los verbos en númeroy persona y ---->haber es un verbo
Entonces yo puedo---->conjugar el verbo haber en número y persona asi que yo puedo decir---->"hubieron muchas niñas", "hain cosas que acabar", "habemos trabajadores", etc.

Además, no existen verbos impersonales, pues no hay frases sin sujeto...es sencillamente imposible. En vez de cojer "hay gente" cojamos una frase que usualmente se dice que no lleva sujeto: "se venden casas"...se supone que no tiene sujeto, siendo el "se" complemento indirecto, "casas" el c.directo y "venden" el núcleo verbal...¿y si les dijera que el sujeto se encuentra en la desinencia del verbo "vender" y que se llama "sujeto morfológico"?El verbo vender en realidad es el verbo "vend-" y a partir de ahí se le añaden todos los elementos morfológicos que nos dirán su número, persona, tiempo, modo...es decir: vend-er, vend-o, vend-ido...en el caso de vend-en, ese morfema "-en" nos indica que el verbo y por extención la frase entera de "se venden pisos" está en tercera persona del plural, en modo indicativo, en tiempo presente...fijénse que no podría decir "se vendo pisos" o "se vendemos pisos", precisamente porque la construccion de este tipo de frases con "se" nos obligan siempre a usar el verbo en tercera persona del singular por lo que si quitásemos el "se" y construyéramos la frase "venden pisos" diríamos que el sujeto "está omitido" y que es la tercera persona del plural: aquí ni omitimos ni dejamos de omitir nada, pues como dije antes el sujeto está "incrustado" en el propio verbo...por su puesto que "pisos" no es el sujeto, pero el decir que la frase "se venden pisos" carece de sujeto solo porque no salta a la vista, que es lo ke han hecho los gramáticos hasta ahora, es un error. Por lo tanto en una oración como "hay gente" claro que gente es el c.d. y no el sujeto...el sujeto se encuentra en la desinencia del verbo haber en forma de "hay" que nos indica que el sujeto es la tercera persona del singular.
Por otro lado y esta explicación creo que aunque sea menos "científica" es la más importante, la lengua, a pesar del engaño que nos tienen hecho en bastantes estudios filológicos -e incluso hasta en la propia carrera de Filología Hispánica, salvo contadísimas excepciones- no tiene como objeto principal la comunicación (que yo sepa los monos, los elefantes, las abejas...se comunican y no tienen lengua), sino el conocimiento, mantenimiento y expanción de la idiesincracia tanto del individuo que usa una lengua como de la comunidad que usa una lengua y subrayo usa, pues me refiero al modo de expresarse que tiene un sujeto/grupo que lo distingue de otro sujeto/grupo que posee la misma lengua/idioma (recordemos que gracias a que no es la misma expresión a la hora de utilizar el lenguaje la que tiene Rafael Arozarena que la que tiene Alonso Quesada, en Canarias difrutamos de dos modos y estilos literarios diferentes). Por lo tanto, la lengua es el principal estandarte de la cultura e identidad del pueblo que la maneja y que debe manejarla a su antojo, mas nunca según los criterios de tal o cual Real Academia: más bien es la Academia la que debe abandonar su inquisidor tono normativo y limitarse a tener una visión descriptiva del uso que los hablantes hacen de un idioma determinado. Un ejemplo claro de que la comunicación no es lo principal en el lenguaje fue lo acontecido en Las Palmas de Gran Canaria hará un par de décadas cuando se creó la estación de San Telmo. Es una estación de guaguas a la cual, el político de turno -aprovecho para decir que hablaré poco de políticos y mucho menos de política, ya que, es una profesión que no merece que gastemos líneas en ella- decidió poner en letras bien gandulas "Estación de autobuses"...Gracias a Dios, los canarios espabilamos y hubieron una serie de quejas, manifestaciones y peticiones para que se pusiera el nombre debido, que no es otro que el de "Estación de guaguas" ("Guagas" únicamente pone hoy en día el rótulo de la estación, pero aun así mejor que el original). Los canarios no somos ni más ni menos ignorantes que otros pueblos, pero algo que si sabemos es que "autobús" significa "guagua", entonces ¿a qué se debió tanto revuelo si para un canario tan legible y comunicativo es "autobús" que "guagua"? Pues a que cuando un canario lee, oye o dice en sus islas "autobús" nota que algo se le pudre y se le muere por dentro...y eso mismo pasa con que nos prohiban decir "hubieron muchas personas": ¿como una organización, que dice tender a ser panhispánica como es la R.A.E. puede afirmar que "está mal" construir esa oración, cuando en la inmensa mayoría del mundo hispanoparlante se ha dicho y por suerte aún hay quien hace caso omiso en Canarias de las prescripciones académicas y sigue diciendo el verbo haber con su conjugación pertinente según cada caso?Tanto es así, que la Academia Chilena de la Lengua acepta que los hablantes conjuguen el verbo haber (vamos que en Chile no eres un "ignorante" por decir "Habemos muchos profesores en el patio"). Considero que todo aquello que sea gramaticalmente correcto, que no sea una ofensa a la dignidad de ningún ser humano y que el sistema lingüístico nos permita decirlo, es totalmente lícito al margen de que la Academia lo permita o no. Por encima de la ley, está la identidad y la identidad de un hablante se encierra en el uso que hace de su lengua y, sobre todo, en cómo hace ese uso.
Así que a partir de ahora espero que no hayan lectores que se escandalicen cuando vean en mis textos "Hubieron personas" ni cosas por el estilo. Un saludo.

domingo, 24 de octubre de 2010

Una de arte suave

Bueno se suponía que hasta la semana que vienen nada de nada, pero voy a hacer una excepción. Primero, porque quiero hacer gala de mi nuevo enlace a http//dodgeandhit.blogspot.com/, un blog -de los poquitos que hay en canarias- dedicados a las artes marciales, más en concreto a las mixtas (mma) y al bjj. Este esfuerzo lo lleva adelante un buen amigo, cinturón morado e instructor de jiu jitsu brasileño Antonio "Toni" Santana, quien siendo un verdadero apasionado de las disciplinas de combate actualiza este blog casi a diario con noticias, vídeos, artículos, etc.,etc., de eventos tanto autonómicos y nacionales como internacionales, siendo el post más reciente los combates del ufc 121 donde el luchador hispano Caín Velásquez se enfrentó al estadounidense Brock Lesnar por el cinturón de los pesos pesados del Ultimate Fighting (en un futuro comentaré algo sobre esta organización y sobre su difunta hermana mayor Pride f.c.). Si desean saber el resultado, no deben más que pinchar en dodgeandhit.com!!!

Y ya que he cogido carrerilla con las artes marciales voy a hablarles un poquito sobre el brazilian jiu jitsu o gracie jiu jitsu, como era conocido en sus orígenes.
A comienzos del siglo XX vivía en Belem do Para (Brasil) Gastâo Gracie, diplomático descendiente de escoseces con sus hijos, entre ellos Carlos y Hélio. A esta ciudad llegó el japonés experto en jiu jitsu y judo Mitsuyo Maeda o "conde Koma" apodo que se cree le fue puesto en Barcelona. Este hombre, discípulo directo del fundador del judo, Jigoro Kano, viajaba por todo el mundo mostrando su arte ya fuera en exhibiciones o en combates sin reglas frente a boxeadores, luchadores de libre, capoeristas...finalmente, recala en el norte de Brasil donde es acogido por Gastâo y el japonés en agradecimiento, comienza a enseñar el arte del jiu jitsu a Carlos, pues Hélio por problemas de salud relacionados con un fuerte asma y una constitución demasiado delgada no podía practicar actividades físicas durante mucho tiempo.


Habría que decir que fue todo un privilegio para el hijo del diplomático, pues por una orden del emperador japonés, quedaba terminantemente prohibido enseñar jiu jitsu a extranjeros como una forma de salvaguardar la seguridad nacional. En cualquier caso, Koma rompe esta norma y su nuevo discípulo hace tantos avances que con los años se convierte en maestro, impartiendo clases para sus amigos, a las cuales no fallaba nunca como observador el enclenque Hélio.
Un día la suerte quiso que Carlos enfermara y su hermano pequeño decidió tomar él mismo las riendas de la clase, quedando quienes asistieron a ella maravillados por la capacidad técnica de un muchacho que solo veía, pero que jamás practicaba...con el tiempo, Hélio fue adaptando estas técnicas a su propia condición física hasta el punto de desarrollar un "arte suave" donde el débil pudiera derrotar al fuerte con el mínimo de esfuerzo, lo cual demostró con creces en su primer combate a los 17 años frente a un campeón carioca de boxeo en peso pesado (Antonio Portugal) al que el jiujitsoka derrotó en un combate sin reglas -vale tudo- en tan solo 30 segundos aplicándole una luxación en el codo...en ese medio minuto el mundo vio la consagración del gracie jiu jitsu.
Poco a poco Hélio fue lanzando y recibiendo desafíos por todo el país, consiguiendo vencer en todos ellos hasta que los retos vinieron de fuera: tras ser el primer occidental en vencer a un maestro japonés de jiu jitsu -concretamente a Naniki- el brasileño decide retar al considerado el mejor luchador de judo del momento y probablemente de toda la historia nipónica: Masaiko Kimura. El campeón asiático dijo que Hélio no era rival para él y que antes debía enfrentarse a Kato, el número dos tras el propio Kimura. El Gracie acepta esta premisa y tras una primera lucha acabada en empate, el padre del bjj pide una revancha en la cual gana a Kato mediante estrangulamiento...finalmente sucede el combate Grace vs Kimura, ganando el segundo mediante ude-garami, un tipo de luxación, que más tarde en honor a su memoria, sería llamada "kimura" por los propios Gracies.

Kimura (arriba)ejecutando la llave a Hélio.

Tras este combate lejos de mellarse la imagen del gracie jiu jitsu, se multiplica exponencialmente, ya que, el brasileño había logrado resistir 13 minutos frente a Kimura, quien había dicho que consideraría como campeón a su contrincante si este tan solo le aguantaba 3 minutos sobre la lona: recordemos que los japoneses tenían una fe ciega en la supremacía del judo sobre cualquier otra disciplina de combate, además de que Masuiko le pasaba más de 15 kilos a Hélio.
En cualquier caso, al igual que hicieron en el País del sol naciente con su jiu jitsu, Hélio Gracie hizo lo propio con el suyo: guardó la verdadera esencia de su arte tan solo a los de su familia, enseñando un "arte suave" limitado al resto de sus estudiantes, para que de ese modo su clan tuviera la hegemonía en los combates de vale tudo que tanto habían proliferado por el Brasil...tendremos que esperar a Rorion, hijo de Hélio, para que el gracie jiu jitsu salga de sus fronteras, enseñando este miembro de la familia el nuevo arte en su garaje particular de Estados Unidos de América y, para que en Noviembre de 1993, fundara Ultimate Fighting Championship (UFC), no el primero, pero sí el más mediático evento de "combates sin reglas" que había existido hasta ese momento en la historia, ganándolo otro miembro de la familia, representante del jiu jitsu de los gracie, Royce (hermano de Rorion), lo cual daría lugar a uno de los deportes con mayor extensión, crecimiento y honor de las últimas dos décadas: las mixed martial arts (mma).

  Carlos y Hélio Gracie

Antes de concluir, me gustaría aclarar que en mi opinión quien dio un verdadero avance al gracie jiu jitsu y lo transformó en brazilian jiu jitsu -hizo que dejara de ser un patrimonio familiar para ser un patrimonio nacional y, con el tiempo, mundial- fue Carlson Gracie (quien contaba con una sola derrota en 19 combates sin reglas), sobrino de Hélio: cuando comenzó a comercializarse el arte de la familia se hizo a unos precios desorbitados que solo unos pocos, y más en Brasil, eran capaces de pagar...sería Carlson quien acercó el arte suave al pueblo llano, permitiendo que algunos de sus alumnos ni siquiera le pagaran la enseñanza y sacando a luchar a jóvenes como Mario Sperry o Wallid Ismail, que con el tiempo se tornaron campeones nacionales, algunos incluso mundiales y más tarde empresarios gracias a este deporte, pudiendo subsistir de él, gracias a que el maestro Carlson acercó el jiu jitsu a todas las clases y no solo a unos pocos privilegiados.

Carlson Gracie

Hoy en día en Canarias, tenemos a grandes campeones tanto en mma como en bjj gracias a la iniciativa de los Gracies como pueden ser Jonathan León, Juan Manuel Suárez, Rayco Romero, sin olvidarnos de los luchadores del resto de España como Rogent Lloret, Ezequiel Zayas y muchos más. No hace falta salir fuera de nuestras islas, de nuestras fronteras, para encontrar la inspiración de unos campeones.


sábado, 23 de octubre de 2010

y por hoy está bien.

bueno,aquí el segundo escrito que va más con mi estilo. espero comentarios y nos vemos la semana que viene si Dios quiere;-).


MIS TRESCIENTOS
Aquí la traición macedónica y traciática fueron los menceyatos del sur; la liga helénica, los reinos del norte. El escudo hoplyta se sustiye por el pecho desnudo y las lanzas y espadas de corto alcance, por piedras y varas de pastoreo. Alonso, es la reencarnación hispánica de Jerjes y la estrechura del barranco es la versión atlántica del paso de las Termópilas. Misma barba y pelo largo, que hacía hermosos a los hombres guapos y temibles a los hombres feos, es la similitud entre Leónidas y Bencomo, nobles, fieles al posterior código Bushido, donde la filiación del súbdito al señor era solo superada por la del señor hacia el vasallo. El alma de trescientos espartanos, héroes derrotados, descendientes de Heracles, junto a la de setecientos tespios y cuatrocientos tebanos, descansan en el Jardín de las Hespérides observando orgullosos la batalla que ese lugar afortunado, 1976 años más tarde, recogió en su suelo, donde sus homónimos de Taoro, Tacoronte y Anaga, derramaron la sangre por la libertad de unas islas a menudo mitificadas, a menudo menospreciadas por sus propios habitantes, donde no el temor, no las palabras "con tu escudo o sobre él", no la gloria, sino el saberse privilegiados en su patria, libres entre sus olas, honrados por los dioses, les empujaron a no rendirse frente las promesas de poder y apoteosis extranjera: quien no murió a manos del metal y la pólvora siguen el ejemplo de Bentor, despeñándose por las paredes grisáceas de Tigaiga, antes que soportar la humillación en Los Realejos. La única diferencia que mancha nuestra memoria, es que aquí no hubo Platea, aquí solo hubieron grupos residuales de rebeldes en las cumbres: aquí nos "confederamos a los reinos de las Españas" y Benytomo, al pie de la cruz florida, escupió en la memoria de los paredros llamando Candelaria a Chaxiraxi. Ríe Fernando Guanarteme junto a de Lugo, olvidando que en días más gloriosos le llamaban Thenesor Semidan: no sabe quien fue...no sabe quien es...irónica alegoría de un rey convertido en esclavo de la memoria, fiel reflejo de los hijos de la Atlántida que de espaldas a Teide, Muchachos, Nublo, Tinaganar, Garajonay, Jandía y Chache, desmemoran su pasado esperando la salvación exomarítima...una salvación, frecuentemene hecha condena. A nosotros nos queda honrar la memoria de nuestros particulares trescientos, acogiendo con una mano, guardando con la otra, para que la victoria de la primera batalla de Acentejo se proyecte en los hijos de Canarias, orgullosa mixtura goda y guanche.
Así concluyó Kevin Acaymo la exposisión oral de su tesis doctoral. Nervioso, con las gotas de sudor resbalándosele por los cachetes, haciendo cúmulo en la barbilla como si quisieran formar una estalactita de carne, se derramaban una a una impregnando la corbata negra de minúsculas lagunas de salitre y ansiedad. El grupo de catedráticos se retira a deliberar y tras un hora de reunión, deciden dar su respuesta:
-Aún reconociéndo su esfuerzo, especialmente por la parte escrita de la tesis, donde nos muestra hallazgos no vistos con anterioridad en la batalla aborigen de Acentejo, este tribunal decide considerarlo no apto para otorgarle el título de doctor.
Kevin Acaymo, con expresión atónita, similar a la que tienen los niños el día de reyes cuando desempaquetan los regalos esperando el deseado juguete y solo encuentran calcetines y un pijama, únicamente acierta a preguntar "¿porqué?".
-En una tesis doctoral-pega a contestar uno de los catedráticos-se exige un tema de mayor relevancia. Usted ha tratado de poner al mismo nivel a los guerreros guanches, con los espartanos y los samurais, culturas verdaderamente relevantes en la historia universal, con filosofía y espíritu que trascienden el tiempo y la geografía, muy distinto a lo que sucede con los aborígenes canarios.
-Es que yo intento conseguir esa trascendencia-responde el alumno-,pero si ustedes no me lo permiten, nada puede hacerse.
Se produjo un silencio en la sala. No un silencio de cal y mirto: más bien uno de picón y siroco, donde las palabras arrojadas por Kevin Acaymo a los inquisodores, se empegostan en la garganta y los oídos al igual que el polvo africano.
-Lo sentimos-última respuesta.
Un tímido aplauso. Un aplauso de compromiso. Un aplauso burlesco. Un aplauso que suena a réquiem por este trozo de la Macaronesia. Así se da por terminada la particular matanza de Kevin Acaymo. El muchacho se dirige a la cabina para llamar a su madre y darle la noticia.
-Hola mamá...al final me suspendieron.
-Es que claro-se oye al otro lado del auricular-a quien se le ocurre hablar de guanches, en la universidad de la Laguna.

Y ahí va el primero.

Este lo escribí hace unos meses y como aúna lucha y escritura, decidí publicarlo el primero. Espero que les guste y también espero sus críticas!!!


¿QUÉ ES POESÍA? DICES MIENTRAS CLAVAS EN MI PUPILA...
“¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
En mi pupila tu pupila azul.
¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía eres tú.”
Se ríe. Es la primera reacción que tiene cuando lee el poema impreso en uno de esos sobrecitos de azúcar que pretender culturizar más que edulcorar. Termina el primer café del día, tras leer lo que a él le supone una suma mentira y más cuando acaba de leerlo con el estómago vacío, a las seis de la mañana, un lunes. Recoge la taza, la pone en el fregadero, tira el papelillo sabio y respira profundamente sabiendo lo que le espera. Una minúscula parte de él, una parte que siempre cree haber asesinado, una parte que siempre resucita, una parte que avergüenza su corazón de guerrero, le insinúa que no vale la pena: bastante duro es ya ejercer de reponedor durante ocho horas diarias, ¿para qué castigarse con siete kilómetros antes de fichar?. Ya es suficiente sacrificio ir al gimnasio tres horas semanales, ¿porqué dedicarle veinticuatro? Ya demuestra ser alguien en la vida simplemente siendo él, ¿de qué le vale subirse a una palestra a intercambiar golpes con otro hombre? Pero los boxeadores, la mayoría de los boxeadores o cuanto menos, este boxeador, no entienden de excusas. Este boxeador, sumido en el agobio, sacude la cabeza, como si quisiera arrancarse del cerebro la garrapata chupóctera que de seguir ahí haría que se quedara en el sofá, sumido en la indiferencia, hasta que ya casi fuera tarde para entrar al trabajo...Cuando arroja al intruso-que aun sin quererlo ha inoculado unos cuantos huevos que acabarán eclosionando-se calza las playeras, se amarrara las llaves al cuello, se coloca el protector dental que agitará su respiración y se ciñe el chándal como un caballero su armadura. Nada más empezar a correr comienza la llovizna, pero no un chispeo agradable que haga fresca la mañana: es más bien una lluvia que penetra por dentro de la coraza de algodón, aumentando el peso de la misma, al tiempo que le otorga un frío denso, pegajoso...Piensa en volver atrás-eclosionan los huevos-para coger algún impermeable; mas un paso atrás en el ring, podría suponer la derrota...el Cid no dio lugar a dudas ante el león: jamás retrocedió, sino que de manera totalmente antihumana, totalmente antinatura, se dirigió decidido contra el felino, lo tomó por el lomo y, con el mayor de los respetos, los encerró en su jaula, para vergüenza de sus propios yernos. En el pasillo que va de los vestuarios hacia el cuadrilátero, la mente es racional y prefiere quedarse en blanco, mientras el púgil, acompañado de la música y de los gritos, a modo de arenga, avanza  hacia su oponente, avanza hacia el foco del dolor, avanza hacia el foco del miedo, avanza hacia el foco de la incertidumbre...así que un poco de frío no puede hacerlo retroceder.
Mira el reloj y tan solo han pasado catorce minutos. Frente al soldado una cuesta que parece tener un ángulo recto. Sin dilación, como el que se arranca un esparadrapo sobre una herida aún sin cerrar, se dispone a subirla de un tirón...Antes de llegar a la mitad, ya considera el bajar la marcha-estalla un huevo-para que el corazón no reviente como un grano de pus en la caja del pecho...Pero en su lugar, imprime aún más velocidad y continúa la ascensión no hacia la cima, sino hacia la conquista de su amor propio, como el rey Leonidas a quien los éforos vaticinaron que debería elegir entre su vida o su honor...la dilación es prácticamente inexistente para quien sabe que el orgullo, que el autoestima, son la verdadera existencia, pues más vale caminar una vez con pie de elefante que hacerlo por siempre con pie de gusano. El espartano llega a lo alto: ante él una línea recta; tras él una pendiente, que no verá a la vuelta, para evitar la bajada.
Continua  corriendo, ya en el regreso. Mira el reloj y ya van cuarenta y ocho minutos. De repente, se percata de que el cansancio-paf...otro huevo-le está haciendo agachar la cabeza. Se recrimina por ello y al igual que un shogun en pleno corazón de Cipango, alza la cabeza, no muy arriba: el verdadero samurai, no desciende la barbilla, ya que, sabe que ningún adversario es un dios...cualquier adversario, tiene puntos fuertes de los que defenderse y puntos flacos de los que aprovecharse...tampoco sube el mentón hacia el cielo, pues también sabe, que de todo contrincante se aprende y que de todo contrincante se ha de estar alerta. Por encima, solo el Olimpo que aplasta a los egos embriagados y por debajo solo el Averno que acoge a las carcasas podridas...delante, tan solo el desafío. Uno, nunca puede quitar la vista de la del oponente, porque no verá de donde vienen los golpes...uno, nunca puede levantar la vista hacia los focos, porque cegarán sus ojos...uno, nunca puede descender la vista hacia la lona, porque perderá la noción de su equilibrio...Cualquier guerrero sabe que en el campo de batalla, solo cabe mirar a tu objetivo hasta conseguir la victoria y que solo en los momentos de mayor desesperanza puedes dirigir tus ojos hacia la esquina en busca de apoyo.
Mira el reloj por última vez. Cincuenta y siete minutos. En la recta final, cuando ya vislumbra su calle, se plasma ante sí este mensaje:
“¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
En mi pupila tu pupila azul.
¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía eres tú.”
Se sonríe y corre más aprisa-estalla un último huevo-para llegar cuanto antes a casa. Mientras termina, a la vez que recuerda con alegría que tras salir del trabajo, solo le faltarán tres horas hasta calzarse las botas y los guantes, para retornar a su particular agogé, piensa que el poeta erró: poesía, es que te partan el labio y notar como el sabor de la sangre se mezcla con la baba acumulada del bucal, pero sigues boxeando...poesía, es que tu familia te tome por obseso y casi todos tus amigos por loco, porque ellos ríen y descansan, mientras tu sangras y sudas...poesía, es impregnarte de un sudor aceitoso y negruzco, cuando abrazas al hombre con quien te has golpeado...poesía, es dolor, es sacrificio, es desconsuelo, es incomprensión, honor, sangre, triunfo, sudor, peste...pero nunca ha sido ni será en mi pupila tu pupila azul.